Prometo vivir con ganas
Prometo vivir con ganas
Acabo de terminar el libro de Yayo Herrero Metamorfosis. Una revolución antropológica, que recomiendo vivamente. Leer a Yayo es siempre una gozada y no porque sea complaciente. Podríamos pensar que es agorera y alarmista, pero no es así, porque siempre basa sus reflexiones en datos objetivos y verificables.
En el libro nos habla de las distintas encrucijadas que encontramos en nuestro mundo actual; los extravíos a los que nos conduce esta sociedad capitalista, colonial, que sacrifica la vida a cambio de los beneficios; la mutación que se da en las distintas sociedades, con una forma violenta de existir, sufriendo catástrofes y colapsos constantes, dando respuestas distópicas que no aportan más que deshumanización y crueldad. Y para revertir esta realidad precisamos una revolución antropológica, en la que se tenga como prioridad la sostenibilidad de la vida, los ecofeminismos y reconocer el malestar y el dolor para recorrer caminos plurales que conduzcan al tiempo de la promesa.
Y este tiempo solo llegará si nos comprometemos en un esfuerzo colectivo, con una lucha pacífica y constante, mediante la organización y la unión de distintos colectivos, asociaciones, grupos que trabajen en colaboración por otro mundo más justo y pacífico, libre y fraterno/sororal.
Solo así será posible hacer realidad la esperanza. Y para ello hay que cumplir una promesa que, desde lo cotidiano y desde la utopía posible y realizable, deberemos llevar a cabo en la medida de nuestras fuerzas y de la realidad cambiante que nos ha tocado vivir. Es la promesa que redacta al final del libro y que reproduzco a continuación:
Prometo vivir con ganas, llena de amor por la vida y por la gente. Prometo que nada me dará igual. Prometo hacerme responsable de la vida que tengo más cerca. Prometo hacerme responsable de la vida que está un poco más lejos. Prometo disfrutar de cada uno de los días que me quede. Prometo llorar las vidas perdidas. Prometo estar atenta y abierta a que lo que parece imposible pueda pasar. Prometo no desconfiar de la potencia del encuentro. Prometo no despreciar cualquier avance porque no haya logrado todo. Prometo no autoengañarme. Prometo sembrar hoy y no dejar nada para mañana. Prometo que no estaré sola. Prometo no olvidar que las olas gigantes nacen cuesta arriba. Prometo ser ola pequeña que nunca pierda la vocación de ola gigante.
Nuestra revolución es humilde no por pequeña, ni por falta de ambición, ni de esfuerzo ni de voluntad.
Dice Silvio Rodríguez que solo el amor convierte en milagro el barro.
Nuestra revolución es humilde por humana, de humus, de barro, de tierra.
Y quiere ser milagro.