Seréis como dioses (salmo 81)
Seréis como dioses (salmo 81)
La Divinidad nos sigue llamando cada día,
nos sigue invitando desde la zarza ardiente
de su pasión por las personas desheredadas:
“Yo estoy entre quienes están oprimidos,
en los que viven en un sufrimiento permanente.
Sus rostros de dolor, sus súplicas son las mías,
y espero que las escuches,
para que acudes a liberarlos y conducirlos
hacia una nueva tierra que mane
libertad, justicia, consuelo y felicidad.
Proteged a los desvalidos,
cuidad a los enfermos,
sostened a los más débiles,
rehabilitad a los marginados.
Cuando despleguéis en toda
vuestra potencialidad
la humanidad y el amor que lleváis dentro,
seréis como dioses, mis hijos e hijas verdaderas”.