El legado de
Paco Bello en su parroquia de La Garita está bañado por la tolerancia, por izar banderas de libertad y por transformar el templo en un espacio abierto a todos, no en un gueto de la jerarquía eclesiástica. Con su muerte, el "nuevo cura", siguiendo instrucciones, puso orden en el templo, nunca mejor dicho, tomando el control la Orden, el Opus Dei, quitando banderas de libertad, cerrando el templo a los actos de la fiesta de La Garita, alejando la tolerancia de la casa de Paco, de nuestra casa, de nuestro templo.
La experiencia de haber sido pregonero de las fiestas, de estar dentro de la iglesia, acogido por nuestro cura, por Paco Bello, poder hablar en libertad, el pregonero de este año no podrá disfrutar. La Orden se impone, se cierran puertas, la Doctrina de la Fe,
el Santo Oficio renace, se limitan espacios, se habla de propiedad privada de lo trabajado y construido por los vecinos.
El único orden posible, de intolerancia, es impuesto, la dictadura de la Fe, de la Orden, pretende
alejarnos de las banderas de libertad, pretende cerrar más puertas, unificarnos en un sólo criterio.
Es hora de volver a izar banderas de libertad, con siete corazones, con siete estrellas verdes, son siete deseos: tolerancia, amor a nuestra tierra, cercanía, amigo, ..., llenarnos de Paco Bello.
Paco Bello Somos Todos.
Felipe Enrique Martín Santiago, profesor y vecino de La Garita.