"Me sueño Iglesia que no conoce fronteras, que no obedece a intereses económicos, que no se somete a ideologías políticas, Iglesia que sabe sólo de pobres, que sólo busca pobres"
"Y si le preguntas a Jesús, ¿quién es ese prójimo al que has de amar?, él te dirá que lo es aquel a quien tú hayas amado, aquel con quien tú hayas practicado la misericordia, aquel a quien tu amor misericordioso te haya aproximado"
"Puede que ese recuento nunca se haga, porque es de noche; puede que nada más se diga de los heridos, porque es de noche; puede que ya nadie vuelva a preguntar por los que han sobrevivido, porque es de noche"
"Las palabras de nuestra liturgia dominical dejan de ser una burla sólo si las dice Cristo crucificado, sólo si las dicen los crucificados con Cristo, los pobres, los sin derechos, los condenados a muerte en los caminos de la inmigración"
"En la Iglesia se habla –hablamos- muy poco de libertad. Y, sin embargo, en la lectura apostólica de este domingo oiremos proclamar: 'Para vivir en libertad, Cristo nos ha liberado'"
"Y has entendido que se te decía: Cristo nos ha liberado para amar. en esa llamada a 'amar a todos como Dios te ama', se encierran para ti todos los mandatos de la Ley"
"La libertad que de Cristo has recibido es libertad frente al dolor, a la enfermedad, a la muerte. Esa libertad sólo Cristo te la puede dar y nadie te la puede quitar"
"Lo que hoy comparto con vosotros lo escribí hace doce años. Espero que nos ayude a entrar en el misterio que celebramos: El Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo"
"No te quedes distraída, Iglesia cuerpo de Cristo, en lo que aquel hecho pudo tener de asombroso, de increíble, de imposible; tú sabes lo que tuvo de anticipación de la eucaristía que celebras"
"Si alguno piensa que los creyentes vamos por el mundo con la idea triste de ganar prosélitos, sepa que sólo vamos repartiendo pan, un pan del cielo, que contiene en sí todo deleite"
"Ahora bien, por la fe, conocemos el don que se nos hace; por eso, no sólo recibimos, también agradecemos, contemplamos, saboreamos, imitamos y amamos"
"Sin el Espíritu Santo no sería posible la maternidad de María, la fecundidad de Isabel, la presencia de Jesús, la fiesta de Juan"
"Apenas se le menciona, y en nada de lo que ves se le ve; y, sin embargo, él está en todo, en todos, y todo lo hace posible, y todo lo llena"
"Del Señor resucitado, aquellos discípulos, que se protegían de sus miedos en una casa con las puertas cerradas, estaban recibiendo otro Defensor que iba a estar siempre con ellos"
"Ese mandato es la flecha que señala el camino por el que ha de ir el pueblo de Dios, es el código de comportamiento que Dios ha aprobado para regular la vida de la humanidad nueva"
"Quien ama a Jesús, guardará su mandamiento; quien ama a Jesús, amará a los demás como Jesús nos ha amado a todos"
"Te pido perdón, Señor, por haber pensado que la fe me exigía genuflexiones, purificaciones, abluciones, esclavitudes…"
Es el título de un poema de mi hermana y amiga Magdalena Sánchez Blesa
"Lo transcribo en líneas continuas, dejando al lector la tarea de saborear los versos. Y así, desde el amor, entramos en la eucaristía del domingo"
"Si digo que creo, pero no amo, mi confesión de fe se revelará desgraciadamente engañosa"
"Si digo que no creo, y amo –si amo a los pobres, si amo el evangelio-, esa increencia se hallará sorprendida y dichosa, porque, aun sin saberlo, he amado a Jesús, he amado a Dios"
"Y ése es 'el Credo' por el que nuestra vida será juzgada"
"Descendió a lo hondo de la condición humana, donde nos habíamos perdido, la única donde podía encontrarnos y cargarnos en sus hombros"
"Él ha querido ser nuestro alimento; has oído que te invitaba a su mesa con la insistencia del amor"
"No dejes de mirar hacia la mesa de tu Eucaristía: haz memoria de Cristo Jesús, de sus palabras, de sus gestos, de sus hechos, de su muerte y resurrección, y verás en él al Padre que lo ha enviado"
"Es el domingo de la vida eterna con que el buen pastor nos apacienta"
"Siempre que nos unimos en oración al pueblo fiel congregado para la Eucaristía, todo nuestro ser sabe que aquella comunidad a la que pertenecemos 'es el Señor'"
"Oímos de hombres, mujeres y niños deportados, humillados, esclavizados, torturados, asesinados en la frialdad obscena de nuestras fronteras, en la perversión infernal de nuestras guerras, y el corazón se precipita de angustia porque, a la luz de la fe, en fronteras y guerras, los discípulos de Jesús vemos que la víctima es siempre al Señor"
"Los que crucifican, los responsables del sufrimiento y de la muerte de Jesús en tantos hijos de Dios, reclamarán tu silencio, intentarán desacreditar tu voz, pero tú no puedes dejar de dar testimonio de lo que has visto: 'Es el Señor'"
"Jesús marcha a la cabeza, va delante, y los discípulos, en aquel hombre que los precede, ven, asombrosa y entera, una historia de gracia de la que han sido testigos"
"Los discípulos dicen: '¡Bendito el que viene como rey, en nombre del Señor!'; lo dicen mirando a quien los precede; lo dicen recordando lo que han vivido con él"
"Tú sabes, Iglesia amada del Señor, que no recuerdas cosas que pertenecen al pasado, sino realidades que forman parte de presente"
"Hoy celebras la eucaristía; hoy escuchas palabras que llegan como un fuego a lo más hondo de ti misma: 'Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros; haced esto en memoria mía…' y entras en la dicha de la Alianza nueva y eterna"
"No sé si vas a cantarlas, no sé siquiera si van a resonar leídas en tu asamblea dominical; se trata de unas antífonas que han sido escogidas para que nos guíen a la hondura del misterio de la celebración"
"En este domingo, esas palabras llevan dentro el silencio de aquella mujer que, sorprendida en adulterio, la ley condenaba a morir. Pero tú oyes también el grito de Jesús crucificado, la congoja de todos los excluidos, de todos los amenazados, humillados y sacrificados de la humanidad"
"Sube, pues, a tus labios la oración del desahuciado, del abandonado, del enfermo, del emigrante, del excluido; haz tuya la súplica"
"Hoy, Iglesia cuerpo de Cristo, hoy eres tú esa mujer y son para ti las palabras del Señor… Advierte, sin embargo, la novedad del misterio: no estás ya 'delante de él' sino 'en él'"
"'Anda, y en adelante no peques más': no te separes jamás de él, no dejes de ser 'su cuerpo', no dejes de ser 'en él', no dejes de ser él"
"Y también tiene su historia el Dios de aquel pueblo, el padre de aquel hijo derrochador: se adivina en él el mal de ausencia, la mirada que recorre cada día el camino por donde el hijo se le ha ausentado"
"Mientras la historia de los hijos desaparece, la historia del padre se alarga y se ahonda hasta hacérsele herida en las entrañas: ¡Lo hemos dejado solo!"
"Tu mirada, Padre, escruta cada día el horizonte, a la espera de un hijo… mirada de Dios, mendigo de hijos, por si alguno se compadece de tu esperanza, de tu nostalgia, de tu pobreza, de tus ojos"
"Hoy, domingo de la transfiguración del Señor, la Iglesia sube con Jesús de Nazaret a la montaña de la luz"
"Guarda memoria de esa luz: la necesitas para que ilumine tu noche, para que ilumine la noche de tus hijos, para mantener viva su esperanza, para que puedas vendar heridas sin que mueras de dolor"
"La prepotencia de Europa sumergía en la noche a miles de jóvenes subsaharianos. Entonces, para aquellos jóvenes y para mi Iglesia, la palabra “noche” significaba intemperie, frío, hambre, violación, mutilación, muerte. Y el peligro para todos era que perdiésemos la esperanza"
"Esa invitación es oportuno renovarla hoy, pues, desde entonces, a aquellos necesitados de luz se han sumado otros nuevos en innumerables lugares del mundo"
"Nos asombramos de que la voluntad de un solo hombre pueda en un momento arrojar fuera de la normalidad a millones de personas"
"Que nadie me pida distinguir entre buenos y malos: no sabría. Sólo sé que en esa locura hay víctimas y agresores, que unos sufren y otros hacen sufrir, que unos son los asesinados y otros los que asesinan"
"Ante la crisis humanitaria que esa guerra trae consigo, Europa abre las fronteras; y, en una semana, por esas fronteras, pasa un millón de personas que huyen de la muerte"
"Y, haciendo el uso siempre criminal de la mentira, en Melilla, a las víctimas, a nuestras víctimas, las pintamos de peligrosos, de violentos, extremadamente violentos, buscando justificar de esa manera la violencia criminal que nosotros ejercemos contra ellos"
"Jesús y nosotros somos hechura de Dios, labranza de Dios, plantación de Dios"
"En su palabra, Dios continúa campesino… y el mundo se le ha vuelto urbano… Y el hombre urbano, si busca fruta, ya no busca en el árbol sino en los estantes de un mercado cualquiera…"
"Fuimos injertados para ser en Cristo, para escuchar su palabra, recibir su Espíritu, comulgar su cuerpo. Fuimos plantados para que nuestro fruto sea Cristo"
"En el mar, vidas truncadas, sueños rotos. En tierra, otras vidas se llenaron de lágrimas, otros sueños se hundieron, como si, en tierra y en el mar, la desgracia fuese la herencia que nos estaba reservada"
"En los calvarios la fe se queda sin palabras, se refugia en el secreto del corazón, en la soledad de las lágrimas, y Dios se muestra Dios que abandona, Dios escondido, Dios misterio, Dios ausente"
"Junto a la cruz de Jesús, en los calvarios de toda la humanidad, estaba –está- el amor que resucita, el amor que es Dios"
"'Maldito quien confía en el hombre… habitará la aridez del desierto'… Nadie piense que se trata de una maldición pronunciada por el Señor; es simple constatación. No es una doctrina: es una historia, la de Caín"
"'Maldito quien confía en el hombre': 'Apartaos de mí, malditos'… No seré yo quien lo diga; y pido no ser yo quien lo escuche dirigido a mí…"
"Lo dirá el Rey, y dirá también el porqué: 'Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber'; fui emigrante y pusisteis vallas en mi camino"
"Ni siquiera me atrevo a recordar que puedes cambiar en bendición la maldición, que aún puedes amar, porque todo me dice que despreciarás ese recuerdo salvador"
"He de escoger entre el rico epulón y el pobre que, cubierto de llagas, está echado a su puerta. He de escoger entre el guardia que dispara y el niño que muere con una bala en la cabeza… He de escoger entre el hombre y Dios"
La máquina ignora a las personas, sus nombres, sus heridas, sus miedos, sus esperanzan, sus historias, y todo lo sepulta bajo artículos indeterminados y cifras de computadora: un muerto, un evacuado, una emigrante, doce emigrantes, tres hijos de una emigrante…
Quienes teníamos que responder con nuestro “aquí estoy”, callamos, fingimos no haber escuchado, o nos dijimos unos a otros que aquélla no era hora de llamar, que aquel no era lugar para llamar, que no era el modo de llamar a nuestra puerta