Ten en cuenta que el que dice amor dice cruz; esto ocurre siempre. Se lo oía al ahora obispo Conget ya desde el primer año de cura. Y cuando hablamos de amor a los hermanos, entendemos siempre cruz por a amar a los hermanos. Y la cruz más lógica en el trato con ellos es la de tropezar con su egoísmo y con frecuencia con su desagradecimiento. Esto es lo más duro de todo y lo has experimentado muchas veces. No tenemos más remedio que asumir incluso el desprecio de aquellos a quienes intentamos amar por amor a Jesucristo.
Y esto es tener el sentido de Dios que tanta falta nos hace a los sacerdotes: con una fe gozosa, esperanzadora, aun en medio del dolor y desengaño. Yo en ti veo cada vez más el sentido de Dios en tu vida. Nada quedará sin fruto. Estate seguro de que todo ha de producir efectos abundantes y gozosos lo veas o no. Este sentido de Dios en tu vida se te va a dar cada vez
más porque eres humilde. Que sigas profundizando en la humildad. Yo te acompaño con mi oración y con toda mi amistad humana y con estos deseos que te transcribo que yo también quiero esforzarme por practicarlo. Espero que la paz inunde nuestras almas.
José María Lorenzo Amelibia
Si quieres escribirme hazlo a: jmla@jet.es
Puedes solicitar mi amistad en Facebook pidiendo mi nombre Josemari Lorenzo Amelibia
Ver página web: http://web.jet.es/mistica