El Obispo ha de Querer con ardor a los sacerdotes
Pienso que si el obispo quiere con ardor a sus sacerdotes, ninguno se le resistirá. Es preciso olvidar la propia "dignidad y autoridad" en el trato. Hable con cada uno de ellos con cariño. Dígale con lágrimas del corazón que "no es amado el Amor". Si hay que dejar otras cosas para poder atender mejor a sus sacerdotes, déjelas en manos de colaboradores. Que vean en su obispo no un "gobernante", sino un amigo que ama.
Y si tiene algún sacerdote "díscolo", tratarlo a él con más cariño y amor. Dedíquele más tiempo. Verá cómo se apea del burro cuando vea a su obispo humilde. No hay quien se resista. Ver página en internet
http://personales.jet.es/mistica