DOMINGO DE RAMOS. Entrada de Jesús en Jerusalén. (Mt.21, 1-9) Durante el día nosotros hemos de alabar al Señor en nuestro corazón. Procurar algo más de recogimiento interior.
Recordamos el momento en que recibe al Señor todo el Pueblo con ramos en las manos. Fue una acogida de triunfo, pero unos días después nadie salió en su defensa cuando Pilatos lo condenó a muerte. Señor, te pedimos que cuantos creemos en Ti y te confesamos por nuestro Dios y Señor, nunca te neguemos por los respetos humanos y que te tengamos siempre presente. Ayúdanos, Señor.
Durante el día repetir varias veces: “Gloria, alabanza y honor a Ti, oh Cristo Redentor. Me uno al coro de los niños de aquel día. Repetirlo también ahora von consciencia y fervor.
José María Lorenzo Amelibia
Si quieres escribirme hazlo a: josemarilorenzo092@gmail.com
Mi blog: http://blogs.periodistadigital.com/secularizados.php
Puedes solicitar mi amistad en Facebook pidiendo mi nombre Josemari Lorenzo Amelibia
Mi cuenta en Twitter: @JosemariLorenz2