Retiro abril JESÚS RESUCITADO. NUESTRA PASCUA.

JESÚS RESUCITADO. NUESTRA PASCUA.

1) Ver Lucas 24, 13-35 ¿Qué les ocurría a los dos discípulos de Emaús? ¿Cómo estaban? ¿Por qué? ¿Para qué se les acercó Jesús? Para introducirlos en la propia Pascua.



2) ¿Qué es la Pascua? El paso de los Israelitas de la esclavitud a la libertad, de Egipto a la Tierra Prometida, el paso del Mar Rojo, la preparación con la Cena Pascual.
3) Los Israelitas celebraban todos los años esta fiesta pascual de Acción de Gracias por todo lo que recordamos en el número 2.
4) La Pascua de Jesús es toda su vida: desde su Encarnación hasta su Resurrección, pasando por su Nacimientos, su Vida en Nazaret, Vida Pública, Pasión y Muerte en la Cruz. Se culmina en la Resurrección.
5) Nuestra Pascua. Ir caminando por esta vida hasta nuestra muerte y resurrección al final de lo siglos.
6) ¿Qué dijo Jesús a los de Emaús? ¿Cuál era su tristeza y desengaño? ¿Creían los de Emaús a los que decían que Jesús había resucitado? ¿En qué se notaba que ellos estaban a gusto con Jesús?


7) Recordamos las respuestas: Los Dos de Emaús le decían a Jesús: “Quédate con nosotros porque se acerca la noche”. Nosotros hemos de decirle lo mismo a Jesús.
8) Los Dos de Emaús reconocieron al final a Jesús en la Fracción del Pan. Nosotros lo reconocemos y nos encontramos con Él en la Eucaristía.
9) Nos encontramos con Cristo que ya no muere más. Él nos introduce en su propia Pascua. Nos llenamos de gozo, alegría y esperanza.
10) Y recordamos que la Pascua de Jesús no era solo su Resurrección, sino toda su vida… que se culmina en la Resurrección.
11) En la Misa recordamos la Pascua de Jesús, pero hoy estamos con Él Resucitado.


ENCUENTROS CON EL RESUCITADO

Ordinariamente los encuentros Jesús los hacía en alguna comida. Ver estos textos:
1) Lc. 24, 30. Emaús. Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les dio. 31 Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; mas él se desapareció de su vista.
2) Mc. 16, 14. “Estando recostados a la mesa…” Finalmente se apareció a los once mismos, estando ellos sentados a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado.
3) Lc. 24, 36-41 y 46. Les pidió algo de comer. Mientras ellos aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros. Entonces, espantados y atemorizados, pensaban que veían espíritu. Pero él les dijo: ¿Por qué estáis turbados, y vienen a vuestro corazón estos pensamientos? Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo. Y diciendo esto, les mostró las manos y los pies.
Y como todavía ellos, de gozo, no lo creían, y estaban maravillados, les dijo: ¿Tenéis aquí algo de comer?
4) Jn. 21, 1-14. Después de esto, Jesús se manifestó otra vez a sus discípulos junto al mar de Tiberíades; y se manifestó de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás llamado el Dídimo, Natanael el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo, y otros dos de sus discípulos. Simón Pedro les dijo: Voy a pescar. Ellos le dijeron: Vamos nosotros también contigo. Fueron, y entraron en una barca; y aquella noche no pescaron nada. Cuando ya iba amaneciendo, se presentó Jesús en la playa; mas los discípulos no sabían que era Jesús. Y les dijo: Hijitos, ¿tenéis algo de comer? Le respondieron: No. El les dijo: Echad la red a la derecha de la barca, y hallaréis. Entonces la echaron, y ya no la podían sacar, por la gran cantidad de peces. Entonces aquel discípulo a quien Jesús amaba dijo a Pedro: ¡Es el Señor! Simón Pedro, cuando oyó que era el Señor, se ciñó la ropa (porque se había despojado de ella), y se echó al mar. Y los otros discípulos vinieron con la barca, arrastrando la red de peces, pues no distaban de tierra sino como doscientos codos. Al descender a tierra, vieron brasas puestas, y un pez encima de ellas, y pan. Jesús les dijo: Traed de los peces que acabáis de pescar. Subió Simón Pedro, y sacó la red a tierra, llena de grandes peces, ciento cincuenta y tres; y aun siendo tantos, la red no se rompió. Les dijo Jesús: Venid, comed. Y ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: ¿Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor.
21:13 Vino, pues, Jesús, y tomó el pan y les dio, y asimismo del pescado. Esta era ya la tercera vez que Jesús se manifestaba a sus discípulos, después de haber resucitado de los muertos.
5) He. 1,3-4. “Y comiendo con ellos…” a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios. Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí.
6) Estos texto tienen aplicación con la Eucaristía. Comida y unión con Cristo resucitado.
7) Fue grande la transformación que tuvieron los Apóstoles después de la Resurrección. Ver:
8) Lc. 24, 32. El cambio de los dos de Emaús. Quedaron transformados. Pedir este cambio en nosotros. “Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?”
9) Come con el Resucitado es participar en su gloria. Antes hemos de hacerlo en su vida y trabajos.
10) Ver en Fil. 3, 20-21. “Nuestra ciudadanía está en el Cielo”. Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;
el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas. En la comunión nos identificamos con Él. Por eso decimos: -------“Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven, Señor Jesús”.
11) La Eucaristía es un gozo. Cristo ya no puede morir. Es una esperanza. Porque murió, pero resucitó. Nosotros miramos la muerte en perspectiva de la resurrección.

Examen práctico

- ¿Cómo estoy viviendo y cómo voy a vivir la pascua?
- ¿Enfoco mis lecturas en este sentido?
- ¿Difundo estas circunstancias en familia y ambiente?
- ¿Voy a algún retiro? ¿Con quién lo practico?
- ¿Cómo estoy viviendo las fiestas clave?
- ¿Vivo en penitencia la preparación y en gozo la celebración?
- ¿Visito más a Jesús del Sagrario? ¿Hago más oración?
- ¿Qué hago en estos días por los demás?
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