El amor entre todos, más entre los hermanos en la fe

Crítica Constructiva

El amor entre todos, más entre los hermanos en la fe

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Sacerdocio y amor

            De verdad me ha impresionado el artículo firmado por Zeta, "Lupissimi" del 16 de julio.

            Por desgracia es verdad lo que dice Zeta, lo que denuncia proféticamente; la falta de caridad sacerdotal.

            Comentaba yo con un compañero sacerdote la desgracia e infortunio de un tercero, la soledad angustiosa en que se encontraba. Le sugerí un acercamiento en amistad. Toda respuesta suya fue ésta: "No somos de la misma línea; más bien de líneas opuestas; no me voy a acercar a él." ---¡Y pensar que el sacerdote marginado le había dado, años ha, al bien situado, amistad, casa, mesa, familia, de todo...! Así nos va. Y así vemos dramas íntimos por nadie atendidos. Y así observamos que, por falta de una elemental santidad, de un sencillo amor de amistad, se malogran vocaciones preciosas. Afortunadamente algunos se salvan por la gracia exclusiva de Dios y su heroísmo personal.

            ¿Cómo cumplimos aquello que predicamos de San Pablo: "¿Que cada uno lleve las cargas de los otros, y así cumpliréis la ley de Cristo”?

            Menos reuniones estériles, menos intriga para encaramarse a esos poderes intermedios, más sinceridad, acogida, fervor de espíritu. Que se están secando nuestros corazones sacerdotales de tan poco amar, de tanto egoísmo por sentirse protagonista. Que adviertan esta necesidad urgente los obispos. Campaña de amor, de fe, de esperanza, de espiritualidad íntegra. Que estamos hartos de toneladas de papel mojado, proyectos hermosos a quienes nadie hace caso: unos por afán arribista; otros porque están hasta las narices de tanta hipocresía.

            Señor, ¿cuándo van a saltar a la palestra tus sacerdotes santos que desenmascaren tanta miseria clerical, que nos ayuden a ir a Dios y vivir como una piña para esa verdadera evangelización?

            Y, amigo, si te sientes marginado, haz un esfuerzo heroico. Y repite aquello de San Francisco de Asís: "Que no busque tanto el ser consolado, como el consolar, el ser amado como amar." Aunque, de verdad, esto no justifica a aquellos medradores del poder eclesial, que sólo buscan "su línea" de trepar. Nuestra denuncia junto con la de Zeta.

José María Lorenzo Amelibia                                          Si quieres escribirme hazlo a: josemarilorenzo092@gmail.com              Mi blog: https://www.religiondigital.org/secularizados-_mistica_y_obispos/  Puedes solicitar mi amistad en Facebook https://www.facebook.com/josemari.lorenzoamelibia.3                                          Mi cuenta en Twitter: @JosemariLorenz2

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