Para quienes hablan de Dios

Quienes profesionalmente hablamos de Dios desde la tribuna o el altar, corremos el riesgo de hacerlo sin reverencia y unción por la fuerza de la costumbre y no encontrarnos a tono espiritual. No me cansaré de repetirme a mí mismo que antes de hablar, orar.


Además, la preparación, siempre ha de ser en clima de oración. Hablar de Dios y de sus cosas siempre con atención y devoción. Me lo estoy proponiendo cada vez más. Para todo ¡qué importante es permanecer en los brazos de Dios! Se vive en un clima de confianza y seguridad y en una paz completa, al menos lo más completa posible en este mundo.
Ver http://personales.jet.es/mistica

Puedes solicitar mi amistad en Facebook pidiendo mi nombre Josemari Lorenzo Amelibia
Volver arriba