1.- Son los últimos momentos de Jesús en este mundo. Va entregar su alma al Padre, y lo hace con la total confianza del Hijo: "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu".
2.- Pone en las manos del Padre todo su espíritu, después de haber cumplido del todo su misión.
3.- Poner algo en manos de otro es encomendarle con el mayor calor algo que mucho se aprecia. Confiar en él plenamente; quitar una preocupación que uno mismo ve que no puede resolver. Termina Jesús su vida dándome un gran ejemplo.
4.- Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Perdona, Señor, los pecados del mundo y acéptanos. Amén
5.- Dios Padre me ha creado para que sea santo, el Hijo me ha redimido para que sea santo, el Espíritu Santo habita en mí para que yo sea santo: no moriré sin ser santo, ayúdame.
Puedes ver página web de espiritualidad http://personales.jet.es/mistica