Ateísmo e indiferencia religiosa
¿Es cierto que Dios ha muerto?
Para todo creyente, Dios es el valor de los valores y la persona que merece la plenitud del amor. Para el cristiano, Jesucristo es el verdadero rostro de Dios que se hace visible en Jesús de Nazaret. Del máximo valor de la fe cristiana, Jesucristo, respondemos al interrogante afirmando cómo su personalidad ha suscitado y suscita la admiración universal. Aunque su persona resulte un tanto enigmática, sin embargo Jesús, el hombre sensible y libre, fascina por los valores humanos.
Dentro y fuera del cristianismo, la figura de Jesús ha despertado la admiración de creyentes y no creyentes por los valores tan excepcionales de su vida y su doctrina. Desde la perspectiva humana, Jesús despertó la admiración porque poseyó una personalidad excepcional y predicó una auténtica revolución con sus criterios especialmente con el Reino de Dios. En su conducta destacó el amor, la coherencia y la fidelidad a Dios Padre. Fue también una víctima que sufrió violaciones en los derechos humanos hasta padecer la muerte en la cruz. De varios autores pero especialmente de la obra de Rafael de Andrés, Jesús siempre y más.1.000 opiniones sobre Cristo, recojo algunos testimonios de admiración por parte de creyentes y no
creyentes.
Admirado por todos.
Es un hecho histórico incuestionable: muchas personas han encontrado en Cristo el prototipo de los valores humanos y un medio excepcional para relacionarse con Dios, apoyados simplemente en su autoridad ética como creyente extraordinario. Hasta los mismos incrédulos reconocen la autoridad moral de Jesús:
-«de tal modo próximo a Dios que casi no se nota la diferencia»: Jesús ha creado el mundo donde se encuentra la perfecta nobleza, la santidad total, la libertad (Renán);
-”Jesús deja oscurecidas todas las perfecciones humanas por su grandeza y hermosura; creo que Jesucristo es más que un hombre”(Channing);
-«el hombre perfecto, el hombre santo, el tipo y modelo de todos los hombres» -“me inclino ante Jesucristo como la revelación divina del principio supremo de la moralidad” (Goethe);
“quien se esfuerce en conocer a aquel que ha traído el evangelio testificará que aquí lo divino ha aparecido con la purea que es posible que apareza en la tierra” (Harnack);
-”es la realización de nuestro ideal religioso, gloria de la humanidad (Meyer);
-porque resulta «imposible igualarle». Jamás en tiempo alguno será posible subir más alto que él, ni imaginarse a nadie que le sea siquiera igual” (Strauss);
-“si la vida y la muerte de Sócrates son las de un sabio, la vida y la muerte de Jesús son las de un Dios” (J. J. Rousseau);
-”yo no creo en su resurrección, pero no ocultaré la emoción que siento ante Cristo y su enseñanza. Ante Él y ante su historia no experimento más que respeto y veneración” (Albert Camus);
“Jesucristo es maestro de moral, maestro de virtud...el Hijo de la Vida” (Hegel);
-”creo que no existe nada más bello, más profundo, más simpático, más viril, más perfecto que Cristo. No existe nada como Él, ni puede existir” (Dostoievski).
Teólogos y cristianos eminentes alaban a Jesús
”Lo más maravilloso no es que Jesucristo sea Dios, sino que Dios es Jesucristo” (Ives Congar)
-”Jesús es el Hombre sobre todos los hombres” (Pedro Arrupe);
-Jesús, Dios-para-el-hombre. Dios-con-nosotros, mi Dios amado, íntimo Amigo, Amor y Fuego Vida perfecta: el Dios bendito (M. A. Villegas);
-”tras la caída de tantos dioses en nuestro siglo, este Jesús fracasado y traicionado..., sigue siendo para incontables personas la figura más impresionante de la larga historia de la humanidad” (H.Küng);
-“hoy que la fe se presenta tan difícil, y que el lenguaje sobre Dios parece helado, Jesucristo conserva un gran atractivo. La Iglesia es contestada… por el contrario, Jesucristo es poco contestado... He llegado progresivamente a no hablar de Dios, si no es cristológicamente. Quiero decir nuestro conocimiento de los comportamientos de Dios, costumbres de Dios, de aquello que espera de nosotros, alcanza en Jesucristo su luz plena.....”Lo más maravilloso no es que Jesucristo sea Dios, sino que Dios es Jesucristo” (Ives Congar).
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Inclasificable: el enigma de Jesús
Dentro de la sociedad judía, Jesús es un personaje inclasificable. Es un seglar que se atreve a criticar la actuación de los sacerdotes porque desfiguraban la auténtica religión. El hijo del carpintero es un hombre de origen modesto alejado de los ambientes saduceos y enfrentado a la clase farisea por su hipocresía y legalismo. Totalmente contrario a la violencia, Jesús no es un terrorista zelota, ni ha pretendido un poder político militar. El carpintero de Nazaret estaba muy unido a Dios pero su vida pública es opuesta a la de un monje de Qumram. Cierto que es Maestro y que le llamaron rabbi pero no estaba dedicado a interpretar fielmente la Ley de Moisés. Su estilo profético contrasta con el de Juan el Bautista o el de los anteriores profetas que se mueven en el marco de la alianza entre Yahveh e Israel: Pero el definitivo Mesías trae la Buena Nueva del Reino de Dios.
Un judío con una personalidad excepcional.
El porte de Jesús debió ser majestuoso como aparece en la predicación, (nadie habló como él, hablaba con autoridad propia), en la discusión con los judíos, en el prendimiento y en toda la pasión.
Su actividad, las correrías apostólicas con las privaciones, exigían vigor físico. De él no se habla de enfermedad, ni agotamiento o desequilibrios nerviosos como en otros fundadores de religiones.
En cuanto a sus valores psicológicos, su doctrina revela profundidad, originalidad e independencia en su pensar. Como muestra, el Sermón de la montaña.
La claridad y profundidad es un rasgo que aparece en las parábolas. La plasticidad y su fuerza en la argumentación están patentes en el enfrentamiento dialéctico contra sus adversarios.
Ante Dios y ante los hombres
Basta una lectura imparcial del Evangelio para encontrar en Cristo el prototipo del creyente ante Dios y el hombre siempre al servicio de los hermanos. Junto a su coherencia y radicalidad, destaca en sus relaciones interpersonales el testimonio del hombre libre, sin prejuicios ni ataduras mentales; que amó sin límites, que luchó y murió para realizar su ideal salvífico. Jesús fue un profeta que predica, condena defectos y actúa contra la mentalidad legalista.
Hombre sensible y libreEl hombre Jesús se manifiesta sensible ante los lirios, la inocencia de los niños o el sufrimiento de un leproso. Cierto que experimentó la ira y la tristeza pero con dominio y bajo el amor. Impresiona su serenidad ante el peligro como sucedió en la tempestad o ante los enemigos. El equilibrio es otro de los rasgos de sus virtudes: destaca la fuerza y la mansedumbre; la severidad y la dulzura; la obediencia y la independencia; la austeridad y su presencia en banquetes; es dueño y servidor; altivo y humilde.
De su voluntad habrá que destacar su libertad, coherencia y fidelidad porque: se traza un plan y lo cumple inflexiblemente sean cuales fueren los obstáculos o los enemigos. La libertad es un rasgo que sobresale por su independencia ante la presión social, el poder político, las tradiciones de los antiguos, los ritos y leyes litúrgicas....Su libertad total irritó de tal modo a las autoridades que lograron condenarlo a muerte.
Desde la perspectiva humana se puede llamar a Jesús como el mártir de los valores humanos
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