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Que acabe ya la guerra

“España es un país de generosidad a golpes”

Carlos Álvarez, presidente de la Asociación Española de Fundaciones

El español, ante una urgencia como la de Haití, siempre es el primero en lanzarse a donar

15 mar 2011 - 09:09

(Jesús Bastante).- Carlos Álvarez preside la Asociación Española de Fundaciones, entidad creada en 1978 y que, a día de hoy, aglutina a la práctica totalidad de organizaciones, vinculadas o no a empresas, que trabajan en el ámbito de la cultura, la solidaridad, el mecenazgo artístico o ecológico. Y que canalizan la solidaridad de los españoles. "Los ciudadanos que se integran en una fundación, se preocupan por su sociedad. Son generosos, tienen pies y sentimientos", sostiene.

- Buenos días y bienvenidos a las entrevistas en Religión Digital. Hoy nos acompaña Carlos Álvarez, que es el presidente de la Asociación Española de Fundaciones. Muy buenos días, Don Carlos.

- Muy buenos días. Encantado de estar aquí.

- La Asociación Española de Fundaciones, ¿qué es y a qué sirve?

- Es una entidad que nace en el año 1978, cuando las fundaciones españolas vieron la necesidad de agruparse para trabajar conjuntamente y dar una respuesta a sus necesidades. Como cualquier asociación que reúne a entidades de una determinada naturaleza, tiene una doble finalidad: por una parte, prestar servicios a sus asociados, ayudarles, en definitiva, a desarrollar los fines que tienen que llevar a cabo y, por otra parte, ser su representante en la sociedad, para dar y transmitir una imagen adecuada de la misma. Y por otro lado, conseguir que el marco jurídico que rige a las fundaciones sea el más adecuado posible.

- ¿Cuántas fundaciones existen en España?

- Aunque parezca mentira, es difícil precisarlo. Porque las fundaciones españolas dependen de distintos protectorados y registros...en total setenta con carácter general. Y no hay ninguna entidad oficial que lleve un censo global de las fundaciones. Por ese motivo, en la Asociación Española de Fundaciones, tanto en 1984 como, en la última de las ocasiones, en 2003, hacemos directorios en los que estamos concretando lo que son las fundaciones. En este momento, además, hemos creado incluso un instituto de análisis estratégico de las fundaciones, el INAEF, que tiene como finalidad llevar a cabo estudios sobre el sector fundacional, para que sea conocido de forma mejor. Hemos pedido datos, estamos en contacto con los protectorados, están colaborando con nosotros las fundaciones...y creemos que puede haber unas ocho mil quinientas fundaciones activas. No activas, tenemos controladas casi trece mil fundaciones...A medio plazo lo sabremos exactamente.

-¿Y se puede hacer una división: si son asociaciones culturales, de fondo social...?

- Ésa es la otra meta del instituto que hemos creado: estudiar, obviamente, las fundaciones : qué es lo que están haciendo dentro de un mundo -el fundacional- tan variado. Donde hay una necesidad o una demanda social, siempre hay una fundación. Y además las fundaciones se van adelantando a las actividades del propio Estado. Son más ágiles. Y eso que algunas ya son muy viejas: la más antigua que he encontrado que sigue viva era de 1592 y está en Medina del Campo, la Fundación Juan Simón, que fue el mayor mercader que hubo en España junto con los alemanes, los Fugger, que eran los que movían el arte los libros...

- Sí, los que financiaron todo el imperio de Carlos V.

- Pues en aquella época este hombre creó un hospital inmenso que todavía sobrevive. Otras asociaciones, como las de Navalmoral de la Mata y San Benito, están vivas desde 1800...La primera nació para alfabetizar y ha tenido que ir transformándose, porque hoy en día en España eso ya no es un problema, pero es cierto que la mayoría se volcó más en la atención sanitaria a la gente desamparada. Antes de que empezase a andar la Seguridad Social (date cuenta de que el primer indicio de este sistema no se da hasta los años noventa), cuando alguien caía enfermo la situación era mucho más compleja. Y ahí es donde entraban las fundaciones. Por irnos a otro extremo, muchas asociaciones están metidas en el tema medioambiental. Y eso que, en 1978, cuando se crea la asociación -y yo estoy en la junta directiva desde su principio-, no había ninguna que se ocupara de la ecología.

-Digamos que las asociaciones son la avanzadilla de la sociedad. Que si hay empresa, poder adquisitivo y preocupación, la asociación suele ser el primer paso...

- Efectivamente. Y, en el medio de esto, los temas culturales, educativos, asistenciales...Son importantes, por ejemplo, las fundaciones que se dedican a las personas con discapacidad o aquellas que están fijando su foco en la ayuda a países subdesarrollados donde están teniendo una gran presencia.

-¿Cuál es el papel de las personalidades que pueda haber detrás de las fundaciones? ¿Cómo son las empresas que las soportan?

- Hay una frase que siempre dice la directora de una fundación al hablar de esto con otras: "yo soy diferente". Todas tienen un carácter de singularidad que hace que no se consideren exactamente iguales a las demás fundaciones, bien entendido que para ser fundación de acuerdo con la legislación vigente española -la primera ley importante es de 1994 y la actual de 2002; en la Constitución española de 1978 se reconoce el derecho a fundar y esto se ha ido ordenando un poco- tiene que dedicarse a "fines de interés general". Si no, no podría ser inscrita dentro de un protectorado. Antes he tocado un poco el aspecto histórico: ¿Quiénes crean las fundaciones? En el año 1500 las creaba un mercader que era rico, después los nobles, los dueños de la tierra, los que tenían dinero y patrimonio...Las fundaciones de derecho canónico las fundaba, evidentemente, la Iglesia. En España hay alrededor de un millar de fundaciones sometidas a la legislación canónica.

- ¿Y no puede ser que en ese devenir histórico haya un denominador común entre los ricos, los poderosos, los que han tenido más, que haga que se sientan en deuda con los más necesitados de la sociedad?

- Efectivamente, por una parte, si has tenido suerte, hay una sensación de que la sociedad que te ha permitido generar una riqueza merece beneficiarse de ella. Pero, para mí, más que un componente de deuda, es un factor de generosidad. Porque quien ha ganado mucho dinero por la circunstancia que fuere, ciertamente ha pagado impuestos y ha cumplido con la sociedad (pagando, además, en progresivo aumento). También hacían una buena aportación a la sociedad a través del impuesto de patrimonio. Es una generosidad que yo llamo coercitiva, porque ayudas a la sociedad porque lo dice una ley. En cambio, la generosidad del que además crea una fundación, tiene una connotación diferente, porque es voluntaria. Conforme han ido evolucionando, también han cambiado sus fundadores: los nobles ya no han sido tan ricos (el valor de la tierra quedó ridiculizado con la industria; ahora han subido los servicios...). Tanto el mundo como España y sus generadores de riqueza van cambiando.

Bien es cierto que las fundaciones empresariales son una minoría. Hay que tener en cuenta, de todas maneras, que estamos hablando de más de 8.000 fundaciones activas, y si hubiera que buscar el mismo número de empresas activas en España...

- No estaríamos en la crisis en la que ahora nos encontramos.

- Tenemos un centenar de empresas importantes, pero no todas ellas han generado fundaciones. Pero hay personas que, sin tener tanto dinero como una empresa, son generosas. Incluso, a veces, las fundaciones son cauce de la generosidad de personas de muy pocos medios, lo cual es admirable. Alguien con una fortuna de 100 euros al año se está preocupando de que coman los pobres, por ejemplo, y no puede constituir una fundación, porque para ello necesita 3.000 euros, aunque pueden pagarse en cinco años. Pero esa persona quiere, dentro de sus posibilidades y medidas, preocuparse, por poner otro caso, de los enfermos de cáncer o de SIDA...Lo más recurrido en estas situaciones es ponerse en contacto con una asociación dedicada a esa actividad. Por eso, muchas fundaciones son una fuente para encauzar la generosidad de los ciudadanos, con independencia del dinero que aporten los propios fundadores. No sólo se financian con el patrimonio inicial.

También es cierto que hay asociaciones que encauzan los medios que tiene la administración para fines sociales. El 0,7% que nunca se cumple, para ayudar al Tercer Mundo...Pero hay Ayuntamientos que sí se lo toman en serio. Lógicamente, el propio Ayuntamiento no va a irse a Nigeria, pongamos por caso, pero sí va a confiar en un proyecto que ya esté allí actuando. La administración central o autonómica se abre al trabajo de alguna institución, la ayuda. Y muchas asociaciones se apoyan en la influencia que en aquellos países tiene la Iglesia Católica. Esta misma semana he estado con una persona que se declara no creyente pero que forma parte de una asociación cuyas actividades en el extranjero se llevan a cabo a través de misioneros, con su respaldo. Ciertamente, las condiciones de seguridad y calidad que te da un misionero -al que le entregas un euro y lo convierte en 40- no te las da nadie. Porque los misioneros ni cobran, ni tienen sistemas organizativos, ni viajan...y sin embargo, resuelven los problemas.

No obstante, claro que hay empresas que han creado fundaciones y que ayudan, e incluso ayudan muchas veces a instituciones que no tienen que ver nada con ellas (dentro de la Iglesia, por poner un ejemplo, a Cáritas y a Manos Unidas les donan dinero muchas empresas).

- La responsabilidad social-corporativa no sólo se articula a través de una empresa sino a través de concursos e incluso se financian proyectos que no tienen por qué venir abalados por una fundación perteneciente a una empresa...

- Efectivamente.

- Estamos acabando la entrevista y a mí no me gustaría que nos fuéramos sin hablar de la situación que estamos viviendo a nivel global: una crisis desconocida, de una gravedad que genera incertidumbre. Quería saber su opinión respecto a la responsabilidad de los que tienen más y de los que, a través de fundaciones, ONGs u otros puestos de decisión están comprometidos con los más pobres, los que más sufren la crisis, tratando que no vean la cuesta tan empinada. ¿Qué se puede hacer?

- Bueno, la crisis obviamente ha afectado al sector fundacional. Medirlo en estos momentos es difícil...Cuando nuestro instituto, el INAEF, tenga un recorrido, podremos verlo mejor, pero a nivel europeo se ha hecho un estudio y se ha visto que el dinero del que disponen las fundaciones es un 20% inferior. Pero hay que tomarse el dato con prudencia de estimación...Cuando se habla de Europa, Europa es Lituania y Europa es Portugal: sus diferentes situaciones. La realidad es que ha habido empresas que lo han pasado muy mal y, como consecuencia de la crisis, han desaparecido, teniendo incluso fundaciones. También he comentado antes la generosidad de las administraciones que ahora no tienen casi para pagar el sueldo a sus empleados. Es otro recorte.

- Sí, algunos grifos se van cerrando.

R- Las obras sociales de las cajas de ahorro eran muy importantes ... y no es descubrir nada decir que las cajas no están pasando por el mejor momento de su historia.

En sentido contrario, también decía antes que las fundaciones encauzan la generosidad de las personas. No de organismos, sino de individuos. Y las que tienen posibilidades económicas están siendo mucho más generosas que antes. El número de donantes no ha disminuido. Lo que pasa es que, si antes una caja de ahorros daba una ayuda de 2.000 euros, ahora un particular, un pensionista por ejemplo, da veinte euros, y se nota la diferencia. Pero si muchos pensionistas donan veinte, el total será muchas veces veinte...Es una forma distinta de financiación.

Lo que se ha puesto de manifiesto es que los españoles somos de generosidad a golpes, porque, a diferencia de Estados Unidos, donde el 90% de la población efectúa donaciones frecuentemente, en España lo hace un 12%. De todos modos, no caben comparaciones, porque son dos culturas radicalmente diferentes. El español siempre, ante una urgencia (como en el caso de Haití, de los pocos países, además, de Iberoamérica que no viene de cultura española) se lanza a donar el primero. Pero le falta cierta continuidad, comprometerse a dar una cuota permanente. En ese aspecto aún tenemos que mejorar. Si te preocupan, pongamos por caso, los niños con Síndrome de Down, siempre vas a poder colocar tu dinero en un sitio que vele por ellos, donde la sensibilidad pueda sentirse a gusto. Porque las fundaciones están en todos los sitios, independientemente de que haya asociaciones con una estructura muy similar a la de una fundación. Incluso hay algunas que deciden cambiar su forma jurídica para pasar a la de fundación. Por tanto, también hay muchas asociaciones que hacen una actividad altruista.

- Pues muchísimas gracias, don Carlos. Mucha suerte, y esperemos que la Asociación Española de Fundaciones siga su trabajo, de investigación por un lado (el instituto de análisis es muy interesante de cara al futuro), y de dar a conocer, por el otro, qué hacen, qué son...las razones de estas fundaciones.

- Espero que lo hagamos bien. Realmente estamos avanzando, no sólo en España, sino en los proyectos de otras partes de Europa, con el Estatuto de la Unión Europea, por ejemplo, para consolidar el marco de las fundaciones. Que no piden nunca para ellas, sino para favorecer sus ayudas. La ley de mecenazgo, para favorecer fiscalmente a los que dan, también está ahí. Seguimos trabajando para que las entidades puedan desarrollar su labor lo mejor posible.

- Pues ánimo y adelante. Ya sabe que en Religión Digital siempre estamos a favor de aquellos que hacen cosas que contribuyen a crear un mundo un poquito más solidario.

R Muchísimas gracias. Las fundaciones realmente están haciendo mucho por la sociedad, y tienen que darlo a conocer. Los ciudadanos que se integran en una fundación, se preocupan por su sociedad, son generosos, tienen pies y sentimientos.

- Muchas gracias, don Carlos. Y a ustedes, les esperamos en próximas ediciones de las entrevistas en Religión Digital. Muy buenos días.

TITULARES

Detrás de una necesidad o demanda social, siempre hay una fundación.

La generosidad que imponen las leyes es coercitiva; la del que crea una fundación tiene una connotación diferente: es voluntaria.

"A los misioneros les das un euro y lo convierten en cuarenta".

"España es un país de generosidad a golpes"

El español, ante una urgencia como la de Haití, siempre es el primero en lanzarse a donar. Pero le falta constancia, el compromiso permanente con la sensibilidad.

Los ciudadanos que se integran en una fundación, se preocupan por su sociedad. Son generosos, tienen pies y sentimientos.

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