"El premio es un honor, una responsabilidad y un estímulo" Manos Unidas destinará los 50.000 euros del Príncipe de Asturias a un proyecto en Haití

Manos Unidas destinará los fondos íntegros del Premio Príncipe de Asturias a la Concordia 2010, dotado con 50.000 euros, a un proyecto en Haití, según ha anunciado este miércoles el delegado de la organización en Zaragoza y miembro de la Comisión permanente, Pepe Valero en rueda de prensa en Madrid tras conocerse el fallo del jurado.

El proyecto en Haití, según explicó el coordinador de proyectos de Manos Unidas en Centro América y el Caribe, Waldo Fernández, consiste en que las personas que se fueron de Puerto Príncipe tras el terremoto del pasado mes de enero puedan tener condiciones de vida suficientes en el entorno rural para no tener que regresar a la capital.

Así, se trata de dotar de semillas, herramientas y en general los insumos necesarios para trabajar la tierra, buscar un modo de vida en esta zona y no "volver al sin futuro" de Puerto Príncipe, relata Waldo Fernández.

El proyecto, que en total tendrá un coste de 55.000 euros, de los que Manos Unidas pondrá de sus fondos los 5.000 restantes, repercutirá en 700 familias del departamento del Sur-Suroeste denominado Coteaux.

Por su parte, la presidenta de Manos Unidas, Myriam García Abrisqueta, agradeció "de corazón" a todos los que colaboran y trabajan para mejorar la calidad de vida de quienes viven "situaciones injustas" y aseguró que el premio es "un honor, una responsabilidad y un estímulo" para seguir trabajando donde haya "una persona que pase hambre".

La ONG surgió en 1960 al amparo de la primera campaña contra el hambre que se organizó en España, por iniciativa de un grupo de mujeres de Acción Católica Española y en respuesta a un llamamiento de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) a nivel mundial.

Desde entonces, se ha convertido en una de las organizaciones no gubernamentales más activas y con mayor presencia allí donde la pobreza causa más estragos.

Más de 25.000 proyectos solidarios financiados por Manos Unidas en más de 64 países de Asia, África, América y Oceanía dan cuenta de su empeño por combatir la pobreza, el hambre y la desigualdad en el mundo.

En torno a ese objetivo, la ONG logró reunir el año pasado a más de 4.500 voluntarios, en su mayoría mujeres, que en las campañas de Navidad pueden llegar a los 150.000.

Más de 80.000 socios soportan con su fidelidad incondicional, y con un apoyo económico que supone el 77,7% de sus ingresos, frente al 22,3% procedente de instituciones públicas, el trabajo de la ONG.

En 2009, según datos de la propia organización, tanta solidaridad se tradujo en más de 54 millones de euros (unos 70 millones de dólares) recaudados, de los cuales el 92,1% se destinó a financiar proyectos. Un año antes, fueron más de 53 millones (unos 68,7 millones de dólares).

El "modus operandi" de Manos Unidas consiste no tanto en desarrollar proyectos propios como en financiar aquellos que ofrecen garantías de desarrollo y continuidad en el tiempo, en áreas como la agricultura, de carácter social, cultural y educativo, sanitario y, además, de promoción de la mujer.

La presidenta de la ONG, Myriam García Abrisqueta, ha explicado en la conferencia de prensa que destinar este premio a Haití puede ser "un ejemplo", pues, según ha indicado, aunque el país "saltó a los medios de comunicación" tras el terremoto, la organización llevaba ya 30 años trabajando en el terreno. En concreto, ha destacado que, durante las tareas de ayuda humanitaria, ha desarrollado 17 proyectos y ahora, ha puesto en marcha otros once para la reconstrucción del país.

En cualquier caso, el delegado de Manos Unidas en Zaragoza ha remarcado que, en estos momentos, el dinero es "lo que menos significa" y ha subrayado que lo importante es "sensibilizar". "Esperemos que este reconocimiento que hoy nos han dado sirva eficazmente para sensibilizar a la población española y les haga ver la realidad de un 80 por ciento de personas que viven al borde de la pobreza", ha agregado.

En la misma línea, la presidenta de la ONG ha afirmado que este galardón servirá como "un altavoz para los olvidados, aquellos que más necesitan, para los más pobres". Asimismo, ha transmitido "con emoción" la "felicidad" que sienten los miembros de Manos Unidas ante esta noticia y ha mostrado su agradecimiento al jurado así como a la Conferencia Episcopal Española (CEE), que presentó su candidatura.

"Gracias a la labor de la Iglesia, pues en muchos países -Manos Unidas trabaja en 60-, con el trabajo de instituciones religiosas, misioneros y hermanas allí donde la realidad de la pobreza hace muy difícil sacar adelante esos proyectos, ellos lo han conseguido", ha asegurado.

Abrisqueta ha afirmado que el premio es "un honor, una responsabilidad y un estímulo para seguir trabajando" ya que, a su juicio, a pesar de que la cifra de personas que pasan hambre se ha reducido de 1.020 millones a 925 millones, ante todo "son personas".

Por último, la carmelita misionera en Malawi, Brígida Moreta, ha señalado que Manos Unidas es África, América Latina, y , en definitiva, "allí donde hay una persona que se muere de hambre" y ha apuntado que la ONGD necesita "más premios todavía". "Que no sea este el último", ha concluido.

Tras conocer la concesión del premio, la Conferencia Episcopal Española celebró la decisión del jurado y subrayó que esta organización ha contribuido de forma "ejemplar y relevante" al entendimiento y a la convivencia en paz entre los seres humanos.

Por su parte, el Arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz, ha acogido este miércoles con "gozo y gratitud" el premio Príncipe de Asturias de la Concordia 2010 que ha sido otorgado a la organización Manos Unidas. Sanz ha destacado que "el compromiso de la Iglesia católica por los más desfavorecidos, en los cuales ve y abraza la imagen de Dios, tiene muchos cauces y son muchas sus iniciativas concretas

Manos Unidas (www.manosunidas.org) es una Organización No Gubernamental para el Desarrollo (ONGD) católica, de voluntarios, que desde 1960 lucha contra la pobreza, el hambre, la malnutrición, la enfermedad, la falta de instrucción, el subdesarrollo y contra sus causas. Nació como una campaña puntual contra el hambre y a partir de 1978 adquirió plena personalidad jurídica, canónica y civil, como organización.

(Rd/Agencias)

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