Manos Unidas, ante el Día Mundial del Agua La importancia del agua en el mundo: más allá de la supervivencia

Mujeres portan agua en la Guajira
Mujeres portan agua en la Guajira Manos Unidas

"No tener acceso a fuentes de agua segura cerca de los hogares supone que miles de niñas no estén escolarizadas"

Más del 80% de las aguas residuales resultantes de actividades humanas se vierten en los ríos o el mar sin ningún tratamiento, lo que provoca su contaminación

En 2021 las cifras del acceso al agua por parte de la población mundial son devastadoras: tres de cada diez personas carecen de acceso a servicios de agua potable seguros. Los datos de Naciones Unidas son alarmantes, ya que apuntan a que más del 80% de las aguas residuales resultantes de actividades humanas se vierten en los ríos o el mar sin ningún tratamiento, lo que provoca su contaminación. Durante el 22 de marzo, se pone de manifiesto el agua como derecho humano con el fin de concienciar a la población.

¿Cómo afecta la falta de agua potable en los países empobrecidos?

En sus años de trabajo en el desierto colombiano de la Guajira, Ruth Chaparro (directora de FUCAI, socio local de Manos Unidas en Colombia) ha sido testigo de cómo la falta de agua ha causado la muerte entre los niños de las poblaciones indígenas wayuu.

“En la Guajira, el agua cada día es más escasa porque hay un cambio climático, alterado por causas humanas, que ha puesto contra las cuerdas al pueblo wayuu. Miles de niños han muerto de hambre porque se agotó el agua”, explica la directora de FUCAI. Según Chaparro, las causas de esa falta de agua están en el mal uso de los recursos hídricos por parte de personas y empresas.

Desde África, la misionera Victoria Braquehais explica que el no tener acceso a fuentes de agua segura cerca de los hogares supone que miles de niñas no estén escolarizadas. Son ellas las que se encargan de muchas de las tareas de la casa, entre las que está el abastecimiento de agua para lavar y cocinar. Muchas de esas niñas y mujeres padecen problemas de espalda debido a que desde muy jóvenes tienen que transportar los bidones de 20 litros a grandes distancias. El tener que desplazarse a lugares lejanos al principio o la final del día, además, aumenta el peligro de agresiones sexuales para mujeres y niñas. También repercute en el hogar, porque la mujer tiene que ausentarse durante largo tiempo para poder conseguir el agua.

Por su larga experiencia de trabajo en África, primero en la RDC y ahora en Camerún, la misionera sabe que las enfermedades por escasez de agua son una de las principales causas de la mortalidad infantil entre cero y cinco años: provoca diarreas, fiebres tifoideas y favorece la malaria. Asimismo, el hambre y la pobreza derivadas de la contaminación del agua están provocando movimientos migratorios sin precedentes. La desertificación de superficies terrestres cada vez más extensas y las inundaciones y sequías producidas por los cambios en los patrones del clima afectan al sustento de los 2.600 millones de personas que dependen directamente de la agricultura para su supervivencia.

¿Qué hace Manos Unidas sobre agua y saneamiento? 

Para combatir esta desigualdad, en los últimos cinco años, Manos Unidas ha aprobado 147 proyectos de trabajo en agua y saneamiento, por importe de 7,3 millones de euros, que han beneficiado de manera directa a alrededor de 600.000 personas.

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