Manos Unidas: "La paz no empieza cuando termina una guerra, sino cuando desaparecen las causas que la alimentan"
El 21 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Paz. Desde Manos Unidas se recuerda que, en un mundo más violento que nunca, en el que los más de 61 conflictos activos ponen en peligro la vida y la estabilidad de millones de personas, se hace más necesaria que nunca la tarea de trabajar por el fin de los conflictos
“La paz no empieza cuando termina una guerra: Empieza cuando desaparecen las causas que la alimentan: el hambre, la desigualdad, la injusticia y la falta de oportunidades”. Con motivo del Día Internacional de la Paz, Manos Unidas da voz a hombres y mujeres que trabajan, cada día, por hacer realidad el sueño de alcanzar una paz justa, solidaria, con derechos y dignidad.
Aparecida Ramos, Jesús Albeiro, Georges Sabe, Vitoria Sadiya o Milagros Sanz... son solo algunos de los nombres de estos "guerreros de la paz", con los que trabaja día a día Manos Unidas desde 1959. Desde Mozambique, Colombia, Siria, Sudán del Sur o Ruanda, son conscientes de que “la paz empieza por nosotras”.
Hoy más que nunca. El 21 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Paz. En un mundo más violento que nunca, en el que los más de 61 conflictos activos ponen en peligro la vida y la estabilidad de millones de personas, se hace más necesaria que nunca la tarea de trabajar por el fin de los conflictos.
Así lo hizo, desde 1959, Manos Unidas, adhiriéndose al ‘Declaramos la guerra al hambre’ publicado por la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas. La ONGD de la Iglesia católica sigue insistiendo en que el hambre y la pobreza no son simples efectos colaterales de las guerras, sino sus principales detonantes.
Por eso, la guerra contra el hambre de Manos Unidas es también una guerra contra la pobreza y la desigualdad. Un trabajo por la paz y la estabilidad que comienza ya desde la escuela. Y es que, como sostiene la ONGD de la Iglesia española, “nunca podremos vivir en un mundo en paz mientras la dignidad de milloness de personas siga hipotecada por el hambre”.
