Manos Unidas: "Radhika sueña su futuro y nosotros lo hacemos posible"
El estado indio de Madhya Pradesh es uno de los grandes barrios marginales a las afueras de la ciudad. Aquí, los más pequeños corren el riesgo de caer en manos de mafias o en la delincuencia. Radhika podría haber corrido la misma suerte…
(Manos Unidas).- Radhika Askelna, de 11 años, vive en el estado indio de Madhya Pradesh, uno de los grandes barrios marginales a las afueras de la ciudad de Khandwa. Allí, las familias desplazadas del campo a la ciudad luchan contra la pobreza y la falta de medios en busca de una vida mejor. Muchas se han visto obligadas a dejar atrás sus hogares en zonas afectadas por los fenómenos meteorológicos extremos.
Cuando pueden, las mujeres buscan trabajo como empleadas domésticas y los hombres buscan el sustento como vendedores ambulantes, porteros en residencias, o empleados en la construcción de carreteras en condiciones realmente deplorables. A pesar de su dureza, estos trabajos no les aportan apenas un mínimo para sobrevivir.
En este entorno, y por falta de la orientación adecuada y del cuidado de sus progenitores, los más pequeños corren el riesgo de caer en manos de mafias o en la delincuencia. Niños y niñas luchan por sobrevivir vendiendo botellas de agua usadas o cigarrillos, limpiando zapatos o recogiendo desechos. Duermen bajo los puentes o en las entradas de las tiendas. Muchos de ellos son adictos a las drogas o a la ludopatía y padecen enfermedades y desnutrición.
Radhika podría haber corrido la misma suerte si no llega a ser porque en su camino se cruzó Navjeevan Children's Home, nuestro socio local en Khandwa.
Gracias a ellos, esta niña, brillante en la escuela en la que cursa 5º grado, ha conseguido lo que pocos niños de su entorno logran. En un ambiente patriarcal, donde las niñas gozan de pocas oportunidades, gracias a su trabajo y al tesón de sus profesores, nuestra protagonista ha recibido la oportunidad de continuar sus estudios hasta el 12º grado, con educación y alojamiento gratuitos, en un centro fuera de su ciudad. Este gran éxito ha llenado de alegría y orgullo a toda su familia.
Todo comenzó cuando, con el objetivo de fomentar la excelencia educativa, a los estudiantes del Centro de Tutoría Khanswali, que recibe apoyo de Manos Unidas, se les brindó la oportunidad de participar en una Olimpiada Académica. Por su expediente, Radhika, fue una de las alumnas elegidas. Pero nadie contaba con la oposición de los padres. Por tradición, no está bien visto que las niñas viajen fuera de la comunidad por motivos educativos. Esto se convirtió en un gran obstáculo para la participación de Radhika.
La visita de la profesora a su casa y la motivación y acompañamiento a los familiares, rompieron, finalmente, la reticencia de los padres. Durante días, la docente explicó la importancia de la educación y los beneficios que este tipo de oportunidades pueden ofrecer para el futuro de una niña.
Radhika se presentó a las Olimpiadas y ganó. Esta victoria, que va más allá del premio obtenido, demuestra que, con el apoyo, el estímulo y la orientación adecuada, se puede transformar el futuro de un niño.
Con la educación en el objetivo
Nuestra colaboración con esta congregación comenzó hace diez años, cuando Manos Unidas aprobó el primer proyecto destinado al rescate y la reinserción de niños procedentes de los suburbios en el sistema educativo oficial. Desde entonces, se han respaldado otros cuatro proyectos y, tras cinco viajes de seguimiento —el último en febrero de 2023—, hemos podido constatar el impacto y los resultados altamente positivos de esta labor.
Por ello, solicitan nuevamente la colaboración de Manos Unidas para continuar desarrollando este trabajo durante dos años más, a través de 9 centros de apoyo escolar y 5 centros de costura. Gracias a esta iniciativa, se podrá atender a 450 niños mediante el programa de educación no formal orientado a su reinserción en el sistema educativo estatal; a 600 jóvenes a través del programa de corte y confección, que les permitirá acceder al mercado laboral; y a 1.200 mujeres que integrarán 100 grupos de autoayuda —la mitad de ellos de nueva creación— y que también podrán participar en cursos de capacitación para generar ingresos y contribuir a la economía familiar.
