"La tecnología es la herramienta del siglo XXI para atrapar personas. La trata sigue creciendo ": Informe 2025 de Talitha Kum
30 de julio, Día Mundial contra la Trata de Personas
El Informe Anual 2025 de Talitha Kum Internacional revela que la trata de personas está cada vez más vinculada al auge de la tecnología. "La respuesta a la trata requiere una acción conjunta que involucre a la sociedad y también al ámbito político: Todos podemos hacer algo"
(Sebastián Sansón Ferrari Vatican News).- La red internacional contra la trata de personas Talitha Kum alcanzó en 2025 a 1,21 millones de personas en todo el mundo, casi un 30% más que el año anterior.. El informe anual 2025 destaca la expansión de su impacto a través de acciones de prevención, protección y acompañamiento de víctimas y supervivientes, así como iniciativas de formación, desarrollo de capacidades, acceso a la justicia e incidencia política.
Fundada por la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG), la red está integrada principalmente por congregaciones religiosas femeninas y trabaja también en alianza con organizaciones de la sociedad civil y otras instituciones. La prevención continúa siendo el principal ámbito de intervención de Talitha Kum, con más de 928.000 personas alcanzadas. A esto se suma el acompañamiento a más de 27.000 supervivientes y un crecimiento significativo, del 72,4%, en el apoyo para el acceso a la justicia.
Estos datos adquieren una relevancia particular en el contexto del Día Mundial contra la Trata de Personas, que se conmemora cada 30 de julio. El lema de este año, "Atrapados detrás de la estafa", pone el foco en una modalidad de explotación que ha adquirido una dimensión creciente con el desarrollo de las tecnologías digitales: la trata de personas con fines de delincuencia forzada en el contexto de las estafas en línea.
Desde 2022, la OIM ha prestado asistencia a cerca de 3.000 víctimas de trata atrapadas en centros de ciberestafas en Asia Sudoriental. Sin embargo, muchas de ellas todavía no son reconocidas como víctimas o supervivientes de la trata, sino que son consideradas delincuentes. En este escenario, la prevención y la identificación de las víctimas adquieren una importancia central, una preocupación que también atraviesa el trabajo de Talitha Kum y las reflexiones de la hermana Carmen Ugarte García, de las Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor y miembro del equipo internacional de animación de Talitha Kum.
Prevenir para reconocer los riesgos
Para la religiosa, quien por seis años se desempeñó como coordinadora regional de la institución en Latinoamérica y el Caribe, las cifras del informe representan "un logro, una alegría, una satisfacción".
"Reconocemos que detrás de cada número hay una persona real, una víctima, una persona en riesgo, un sobreviviente que recupera su libertad, un joven que lidera el cambio y, por lo tanto, familias que encuentran esperanza", expresó.
Ugarte García subrayó que "la fuerza de Talitha Kum está en la prevención". A través de sus redes locales, regionales e internacionales, la organización desarrolla campañas y actividades destinadas a alertar sobre los riesgos de la trata, especialmente entre jóvenes, niños y mujeres.
Las iniciativas se llevan a cabo en escuelas, parroquias y calles, pero también mediante redes sociales, ruedas de prensa, programas de radio y actividades con congregaciones religiosas y otros grupos. El objetivo, explicó la religiosa, es llegar a más personas y ayudarlas a reconocer las situaciones de engaño y manipulación que pueden preceder a la explotación.
"Queremos verdaderamente alcanzar a muchas más personas para que la trata de personas termine", manifestó.
El mundo digital, nuevo terreno de captación
Uno de los desafíos que enfrenta actualmente la lucha contra la trata es la utilización de la tecnología y las plataformas digitales por parte de los traficantes. La religiosa describió la trata como "un delito en constante evolución", cuyos responsables se adaptan a las nuevas circunstancias.
"El uso de la tecnología se ha convertido en una herramientaprincipal de reclutamiento, de engaño en línea, de control de las víctimas", explicó. A su juicio, el crecimiento de las estafas y los fraudes digitales resulta "alarmante" y exige reforzar la prevención y el conocimiento de estos riesgos.
Para hacer frente a esta situación, se considera necesario reforzar la identificación de las víctimas, la asistencia centrada en las personas supervivientes, el retorno seguro y la reintegración, además de fortalecer la cooperación transfronteriza para desmantelar las redes criminales.
Ante las ofertas laborales o propuestas especialmente atractivas, Ugarte García pidió a los jóvenes mantener la prudencia. "Hay que sospechar", advirtió, y recomendó "preguntar" y no aceptar fácilmente propuestas que parecen "demasiado buenas para ser verdad".
América Latina: pobreza, migración y crimen organizado
La situación de la trata en América Latina y el Caribe está marcada, según la consagrada, por un contexto de pobreza, desigualdad y corrupción, al que se suma la presencia creciente de grupos criminales. A ello se añaden las situaciones de migración forzada y los desplazamientos masivos, que incrementan la vulnerabilidad de muchas personas. Hombres, mujeres, jóvenes y niños, incluidos menores que viajan sin acompañamiento, pueden convertirse en blanco de las redes criminales.
En este contexto, las redes de Talitha Kum han ampliado su trabajo de acompañamiento, también junto a grupos de madres buscadoras en países como México y El Salvador. "Para nosotras es una misión muy clara: dar esperanza, restaurar la dignidad de las personas y acompañar verdaderamente en estas situaciones límite donde el miedo y la amenaza son constantes", puntualizó Ugarte García.
Acompañar a las víctimas y abrir caminos hacia la justicia
El informe 2025 destaca también el acompañamiento a más de 27.000 supervivientes y el crecimiento del 72,4% en el apoyo para el acceso a la justicia. Para la religiosa, este avance responde a una de las prioridades que Talitha Kum ha asumido en sus asambleas generales y en su llamada a la acción.
El acompañamiento, explicó, busca recuperar la dignidad de las personas supervivientes y ofrecerles herramientas para reconstruir sus vidas. En este proceso tienen un papel importante los proyectos y emprendimientos que permiten desarrollar sus capacidades y generar recursos económicos sostenibles.
"La compasión sana y transforma", sostuvo, al valorar el trabajo que realizan las distintas redes de Talitha Kum en el acompañamiento de las víctimas y supervivientes. La creciente visibilidad internacional de la red ha permitido además que instituciones gubernamentales, víctimas y supervivientes recurran directamente a ella para solicitar apoyo.
Esta perspectiva coincide con el llamado realizado en el marco del Día Mundial contra la Trata de Personas a fortalecer una respuesta centrada en las personas supervivientes, que contemple no solo su identificación y protección, sino también su asistencia, el retorno seguro y los procesos de reintegración.
Cada niño, joven, mujer o familia que logra ser ayudado representa una victoria frente a la explotación y una esperanza para la humanidad
Un fenómeno que multiplica las vulnerabilidades
Entre los principales desafíos para combatir la trata en América Latina, Ugarte García remarcó la necesidad de tener en cuenta un contexto global marcado por múltiples crisis. La pobreza y la desigualdad se entrelazan con fenómenos como el cambio climático y las guerras, que pueden profundizar las situaciones de vulnerabilidad.
La religiosa recordó que la explotación puede adoptar diversas formas, entre ellas la sexual y laboral, la mendicidad forzada y los matrimonios serviles y forzados. También alertó sobre la captación de niños y jóvenes para actividades criminales por parte de grupos delincuenciales.
Por ello, consideró fundamental adaptar la prevención a cada contexto y dirigirla a diferentes sectores de la sociedad: jóvenes, mujeres, niñas, personas migrantes, familias, educadores y comunidades parroquiales.
"Todavía no es suficiente"
Para Ugarte García, la respuesta a la trata requiere una acción conjunta que involucre a la sociedad y también al ámbito político. "Requiere de un trabajo colectivo, de un trabajo en equipo, sinodal, muy participativo, muy en coordinación", recalcó.
En este sentido, destacó el papel de la Iglesia y de la vida religiosa en la denuncia de las situaciones de pobreza, marginación, abuso y explotación, así como en la construcción de esperanza y en la defensa de la dignidad humana.
Talitha Kum cuenta ya con cerca de 900 congregaciones, la mayoría femeninas, y en 2025 registró también la participación de congregaciones masculinas, que representan un 10% del total. "Si bien tenemos ya un alcance grande, todavía no es suficiente porque la trata de personas sigue creciendo lejos de disminuir", alertó la religiosa.
Una responsabilidad que concierne a todos
Ante la magnitud del fenómeno, la hermana Carmen Ugarte García invitó a cada persona a asumir un papel activo, tanto en la prevención como en la atención directa a las víctimas.
"Todos podemos hacer algo", dijo. Y lanzó una pregunta que condensa su llamado a la acción: "Si no somos nosotros, ¿quién? Si no es ahora, ¿cuándo?".
Para la religiosa, cada niño, joven, mujer o familia que logra ser ayudado representa una victoria frente a la explotación y una esperanza para la humanidad.