"El 'rápido' es el tramo de un río cuyo lecho se empina de repente, produciendo una aceleración de su curso con olas y turbulencias"
"La característica del «cambio de época» es que las cosas ya no parecen estar en su sitio. Lo que antes explicaba el mundo, las relaciones, el bien y el mal, ahora parece haberse vuelto inútil"
"La Iglesia ha perdido la dirección de la producción cultural, que tenía su base y su finalidad en una visión teológica de la vida"
"La memoria de la Iglesia debe unirse al instinto para transformarlo en «intuición», que es la capacidad de sentir, discernir y evaluar rápidamente una situación a medida que se desarrolla"
"No hay nada impuro en el mundo que nos llega. La realidad que nos rodea no es fuente de contaminación: no es fea, sucia y mala"
"¿No decía la ley de Moisés que hay alimentos puros y alimentos impuros? Lo que dice Jesús trastoca esta distinción: es una subversión de sus convicciones. Por eso le interrogan y le piden explicaciones"
"El Maestro pide mucho a los suyos. Y les reprende por no sobrepasar el listón. Son lentos. No están mal: son lentos"
"Seis vicios en plural y seis en singular. Doce en total: los primeros son acciones, los segundos actitudes. Y todos salen de nosotros"
"La narración pinta tres cuadros muy diferentes: la confusión de la multitud saciada, la soledad de Jesús en oración, la agitación de los discípulos por la tempestad"
"Los gritos se mezclan con el sonido de las olas, pero son dominados por el hombre que dice: «¡Vamos, soy yo, no tengáis miedo!»"
"El creyente es siempre un narrador. Y la oración es siempre un contador de historias"
"La misión de Jesús requiere el descanso que reconcilia a uno consigo mismo, desbloquea el sentido y hace comprender"
"Hay, en efecto, algo que interfiere directamente en los planes de Dios. Hay un sentimiento que supera el deseo de Jesús de encontrar un tiempo de descanso: la compasión por un rebaño disperso"
"Herodes admira a un hombre, a un profeta: Juan el Bautista. No sabemos exactamente por qué, pero «teme» a este hombre salvaje. Lo reconoce como 'justo y santo'"
" Quizá simplemente el señuelo erótico le domina tan completamente que traduce mágicamente su deseo de poder en su propia negación: tengo tanto poder que quiero jugar con él"