29 sep 2026
Dios nos convoca para dar frutos de vida
En un canto el profeta contrasta el amor de Dios a su pueblo con la respuesta que este ha dado. Es todo lo contrario de lo que él esperaba y las consecuencias son evidentes, Dios se desentenderá de aquello a lo que tanta dedicación había puesto.
A modo de conclusión de la carta, Pablo recurre nuevamente a los afectos que son claros entre él y la comunidad de Filipos. Para ello los exhorta a vivir conforme a lo que ha enseñado en una nota marcada por la alegría y la paz.
En una parábola, a la que Mateo añade un versículo muy importante (v.43) destaca la importancia de que el pueblo de Dios le dé a su “propietario” los frutos que le pertenecen. La violencia de los antiguos tenedores, ejercida sobre el hijo, hará que ese “pueblo" cambie de manos.