"Estimulo a la comunidad internacional a actuar urgentemente con cualquier medio para socorrer a la población de Gaza, abatida por la guerra. Las ayudas humanitarias deben poder llegar a quien tiene necesidad y ninguno lo puede impedir", afirmó con decisión Francisco tras el rezo del ángelus, cuya reflexión estuvo centrada en la libertad de Jesús
"Jesús era un hombre libre. Y esto es importante también para nosotros. De hecho, si nos dejamos condicionar por la búsqueda del placer, del poder, del dinero o de la aprobación, nos convertimos en esclavos de estas cosas"
"Si, en cambio, permitimos al amor gratuito de Dios que nos llene y nos dilate el corazón, y si dejamos que rebose espontáneamente donándolo a los demás, con todo nuestro ser, sin miedos, cálculos o condicionamientos, entonces crecemos en la libertad y difundimos su buen perfume a nuestro alrededor, en nuestra casa, en nuestra familia y en nuestra comunidad"