Una hermandad religiosa ha denunciado los daños causados a unos frescos con 300 años de antigüedad en la parroquia de San Antonio de Padua, en el municipio tinerfeño de El Tanque, declarada Bien de Interés Cultural
La parroquia, construida en el siglo XVIII, se sometió a un proceso de restauración entre 1999 y 2007, durante la cual fueron descubiertas unas pinturas en las paredes del prebisterio, de las que solo se restauró una parte y el resto se recubrió por una pintura protectora
El párroco ordenó retirar esta pintura protectora porque "estaba levantada", ya que las paredes que albergan los frescos, cuya existencia desconocía, "tenían mucha humedad", según ha declarado a la emisora local Radio Tanque
Asegura que consultó las obras que pretendía realizar en el templo a la teniente de alcalde y concejala de Obras y Servicios del Ayuntamiento de El Tanque, Jennifer Rosales