5 feb 2022
La ira silenciosa del río golpea Santa Clotilde
No es un golpe súbito y devastador como la ola de un tsunami, no. El río trabaja despacio, sin cansarse nunca. Una furia lenta y a la vez implacable, que me recuerda al descenso de la colada de lava en la isla de La Palma. Una destrucción en super slow motion que, curiosamente, siempre sobresalta y sorprende, a pesar de que la amenaza del río está ahí, inamovible como el volcán.
Un tercio de las casas del pueblo fueron afectadas; entre ellas la de los misioneros, que han corrido la misma suerte del pueblo. Se quedan y lucharán para que el Napo no resquebraje las esperanzas de la gente.