"Debemos seguir aprendiendo entre todos a convivir en la diversidad, sin desacreditarnos ni desacreditar la religión, ni las imágenes que forman parte de la vida religiosa de un pueblo, y que deben caer fuera del terreno de la burla si de verdad queremos construir una sociedad respetuosa, tolerante, asentada en valores y, por qué no, con sentido del humor"
"Cuando no se tienen en cuenta, «muchas veces como fruto de la ignorancia o de la falta de sensibilidad», no estamos siendo partícipes de esa sociedad plural que pide respeto «a las identidades, las creencias, las imágenes de la fe y, por supuesto, los rasgos físicos de las personas, que deben de estar por encima de la ideología o de la trivialización"
Ha señalado que la libertad de expresión «es legítima y necesaria», pero «no debe usarse para herir la convivencia pacífica ni minimizar los valores y creencias de una parte significativa de la sociedad»