El Papa fallece en mitad del Año Jubilar de la Esperanza, y cuando aparecía como el único líder global capaz de hacer frente a la retórica frentista de la segunda Administración Trump, y abre una crisis de difícil resolución en la Iglesia católica, sin candidatos claros a continuar su operación de reforma de la institución, y con un fuerte movimiento restauracionista
El 13 de marzo de 2013, el cónclave eligió a Bergoglio como el sucesor de Benedicto XVI. Se convirtió en el primer Papa jesuita, el primer latinoamericano y el primero en tomar el nombre de Francisco, en honor a San Francisco de Asís. Desde el inicio de su pontificado, dejó claro su deseo de una Iglesia más simple y al servicio de los más necesitados
Francisco se convirtió en una voz moral en la escena global, con llamamientos claros contra la “tercera Guerra Mundial a pedazos”, que visibilizó en Ucrania o Gaza, su petición de desarme global, su lucha contra el hambre o la denuncia de las injusticias del mercado, lo que le valió el título de ‘Papa comunista