24 jul 2019

Pequeñas Hermanas Discípulas del Cordero, primera comunidad contemplativa en el mundo que recibe a personas con Síndrome de Down

Todo empezó en los años ochenta, por una amistad entre Line, una joven en búsqueda espiritual que quería vivir su vocación al servicio de los más pequeños, y Véronique, una joven con síndrome de Down que quería consagrarse

En 1999 obtuvieron el estatus de instituto religioso contemplativo

La vida contemplativa mejora su autonomía porque les permite vivir a un ritmo regular

"¡Sus almas no están incapacitadas! Al contrario, están más cerca del Señor, se comunican con Él más fácilmente"