24 dic 2024
La Navidad del limosnero del Papa en una Ucrania devastada
"La otra tarde, cuando volví a Kiev -cuenta el limosnero papal-, el Santo Padre me llamó, quería saber cómo se lleva a cabo esta misión que, como sabemos, es un poco peligrosa"
"El Papa me envió a recorrer 3.000 kilómetros para compartir con vosotros la alegría de que Dios ha nacido, esperemos que ésta sea la última Navidad de guerra. La fe y la oración pueden mover montañas. Por eso, si confiamos en Dios, esta guerra absurda terminará"