22 ago 2024
¡Romanos, marchaos a casa!
Acostumbrados ya a recurrir a la blasfemia para justificar la mediocridad artística con un espíritu autodenominado iconoclasta - abundan los ejemplos en el teatro o en las exposiciones de vanguardia -, puede sorprendernos descubrir que se censuró una película inocente
Toda la película es un manual de ironía incorrecta y sorprendente, que se ha ganado con razón un estatus de culto. E incluso vista hoy, sigue siendo recomendable para los guionistas de comedia: de la parodia a la paradoja, de la sátira política a la caricatura, de la payasada al demencial, del humor vanguardista al carnavalesco...