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Fernando Vidal: "Diez años es poco tiempo para realizar el cambio que se necesita con 'Amoris laetitia'"

Ante la cumbre de octubre que el Papa mantendrá con los presidentes de las conferencias episcopales por el décimo aniversario de la exhortación apostólica postsinodal de Francisco, el sociólogo y profesor de Comillas considera que Prevost "se mantendrá firme en las cuestiones esenciales" de 'Amoris laetitia', como "el acompañamiento en todo tipo de situaciones de pareja, sin estigmatizaciones ni condenas por las formas", pero prevé frenos en las bendiciones a parejas homosexuales que posibilitó 'Fiducia supplicans'

Fernando Vidal | JL/RD

Del 7 al 14 de octubre, el Papa ha convocado en el Vaticano a todos los presidentes de las conferencias episcopales y a los jefes de las Iglesias católicas orientales, con motivo del décimo aniversario de la exhortación apostólica postsinodal del papa Francisco, 'Amoris laetitia', texto que cosechó inmediatamente las críticas de los sectores más tradicionalistas. ¿Qué se pretende con este cumbre sobre la familia? ¿Revisar los puntos más controvertidos? ¿Ahondar en los caminos que dejó abiertos?

Fernando Vidal, profesor en la Universidad Pontificia Comillas, director la Cátedra Amoris Laetitia e investigador del Instituto Universitario de la Familia, que dirigió durante diez años, considera en entrevista con Religión Digital que León XIV, en este encuentro "se mantendrá firme en las cuestiones esenciales, y la cuestión esencial de 'Amoris laetitia' es la evangelización, la compasión, la integración, el acompañamiento en todo tipo de situaciones de pareja, sin establecer estigmatizaciones sobre nadie, sin establecer condenas por las formas". Pero no excluye que el papa Prevost "rebaje" en algún momento "el avance en la bendición de parejas homosexuales" que trajo consigo 'Fiducia supplicans'.

Pregunta.Diez años después, ¿qué balance hace de la exhortación apostólica 'Amoris laetitia'?

Respuesta. Sigue siendo una observación valiente que se dirige a una evangelización profunda del amor humano. Veníamos de una situación en la que se había producido un anquilosamiento, por lo menos una rigidez muy fuerte en esta pastoral, en este cuidado de las familias y de las parejas. Y, básicamente, dominado por dos cuestiones. Primero, una muy fuerte ideologización, un doctrinalismo muy rígido. Y, en segundo lugar, con un monopolio en manos de nuevos movimientos que no acababa de conectar con la realidad parroquial y común de la gente.

R. Y 'Amoris laetitia' lo que ha hecho fundamentalmente en estos años es ir reconvirtiendo ese sector pastoral, aunque los alcances son variados. Por ejemplo, en el ámbito del Derecho Canónico y las anulaciones, ha sido muy notable, con un cambio muy sustancial en el enfoque, en el tratamiento, en los medios.

P.¿Y qué ha supuesto para la pastoral familiar?

R. En el ámbito pastoral, con 'Amoris laetitia' ha habido un intento, una ligera depuración, una ligera purificación, una conversión del corazón, pero no ha acabado de crearse un modelo compartido por todos todavía. Creo que se necesita más tiempo, dada la situación tan nociva en la que estábamos. Diez años es posiblemente poco para poder realizar el cambio que se necesitaba, dado el endurecimiento de la situación anterior.

P. Si tuviera que puntuar de 0 a 10 la implantación o la acogida en la pastoral familiar en España de esta exhortación apostólica, ¿qué nota le pondría?

R. Por el aprecio que ha mostrado la gente de ella, le pondría un 8. Si tuviera que evaluar la acogida dentro de la pastoral en general en España, le pondría un 4.

'Amoris laetitia'

P.Hablaba de la necesidad de tiempo para que se asiente lo que pretendía Francisco con este texto. ¿Cree que pueda haber algo de eso detrás de la propuesta de León XIV de convocar a todos los presidentes de las conferencias episcopales ahora en octubre en el Vaticano para, con el trasfondo del décimo aniversario, analizar lo que está suponiendo la exhortación?

R. Sí, sin duda, porque esta reunión tiene sobre todo un carácter práctico, para compartir lo bueno que se ha hecho. Es sobre todo un encuentro de praxis, compartir, difundir lo que funciona, generar ideas de modelos que puedan permitirnos avanzar.

R. Este es el corazón de lo que se está cociendo y produciendo para ese encuentro. Claramente, para seguir avanzando o para profundizar en la exhortación o en el establecimiento de un nuevo modelo. Y creo que el Papa está acelerando esto. Tengamos en cuenta que, por ejemplo, en el tema de la sinodalidad no ha habido grandes declaraciones doctrinales del Papa en torno a ella, sino que él ha asumido el planteamiento que hizo al respecto el Sínodo de la Sinodalidad y el papa Francisco. Y Prevost se ha distinguido mucho por hacer cosas muy prácticas.

El formalismo de León XIV no tiene que ver con el formalismo, con la lectura que hacemos desde Europa.

P.Desde el mismo instante de su publicación, 'Amoris laetitia' recibibió fuertes críticas, incluso de grupos de cardenales. Cuando se eligió como papa a Prevost, aparecieron declaraciones que reclamaban un 'afeitado' del texto bergogliano. ¿Cree que de esta cumbre puede salir algún tipo de concesión hacia los grupos más tradicionalistas?

R. Bueno, Prevost es un hombre con mentalidad muy estadounidense. En su país natal, la formalidad es muy importante, con una interpretación muy diferente a la de Europa. Cuando tú ves a alguien con alzacuellos en Estados Unidos, su significado es muy similar al de como van muchos padres a las reuniones formales del colegio, por ejemplo, uno va vestido de militar, otro de bombero... La muestra del uniforme, de la profesión, del estatus es bastante común allií. Por lo tanto, el formalismo de León XIV no tiene que ver con el formalismo, con la lectura que hacemos desde Europa.

R. Esto en primer lugar. Por lo tanto, para él no tiene un carácter tan determinante el símbolo como el fondo. Y sabe bien que a veces el tradicionalismo lo que necesita son seguridades o elementos de continuidad. En este sentido, lo que ha hecho es aceptar algunos elementos simbólicos, pero que no mueven el fondo, y ya lo ha hecho en varias cuestiones. Ese institucionalismo americano y ese formalismo, que desde luego no tiene una lectura tan grave ni tan trascendente como en Europa, es una clave para interpretar lo que está haciendo Prevost.

Fernando Vidal, en Comillas | Archivo

R. En segundo lugar, creo que se mantendrá firme en las cuestiones esenciales, y la cuestión esencial de 'Amoris laetitia' es la evangelización, la compasión, la integración, el acompañamiento en todo tipo de situaciones de pareja, sin establecer estigmatizaciones sobre nadie, sin establecer condenas por las formas, sino haciendo que todo eso vaya en un camino, un camino como los diferentes 'caminos de Santiago', que va hacia el amor y que va madurando hacia el amor. Esto es algo que tiene claro y me parece difícil que esto vaya a ir en otra dirección.

R. Y diría lo mismo con el divorcio, porque esa característica de integración, más positivo, compasivo, comprensivo, de ayuda, es algo que León XIV va a acentuar, por lo que ha pedido ya a los presidentes de todas las conferencias episcopales que lleven a esa cumbre elementos prácticos que haya ayudado en esa dirección.

R. Pero también creo que sí va a hacer una afirmación –que ya ha hecho en dos ocasiones– en torno al tema del matrimonio entre hombre y mujer, y que probablemente lo encontremos pronunciado de nuevo, donde claramente lo que señala es que la sacramentalidad obedece a esa relación, a esa conyugalidad heterosexual. Eso parece claro. Y posiblemente rebaje, o lo haga en algún momento, el avance de la bendición de parejas homosexuales, donde quizás no siga ese camino y es posible que incluso haya una reinterpretación que limite más esa postura.

P. ¿Volver sobre 'Fiduccia suplicans'?

R. Sí, sí, porque eso sí que ha generado muchísima inquietud y es un elemento de disensión grave, muy importante. Para mucha gente es una línea roja. Además de llamar a la prudencia en general, la praxis que he visto en diferentes lugares ha sido más bien conservadora en relación a esta práctica, en todo caso, muy privada o muy prudente. Desde luego, nada público ni que pueda hacer suponer a la gente que es algo así como un submatrimonio, o una sacramentalidad de segundo orden.

R. Intuyo que ahí León XIV establecerá algún tipo de línea, y quizás podría establecerla dentro de este mismo marco del encuentro con los presidentes del episcopado mundial, donde Prevost insistirá otra vez en el matrimonio hombre-mujer, en esa dualidad, marcando claramente cuál es la línea, aunque, por otra parte, esa línea está tremendamente bien marcada en 'Amoris laetitia', donde no hay nada que permita inperpretar otra cosa distinta, lo cual nunca estuvo en la mente de Francisco.

P.¿Y no prevé que pueda ser enmendada la famosa nota 351, que creó tanta controversia, donde se invita a un discernimiento pastoral para aquellos casos en los que, "aun viviendo en una situación irregular", como una pareja divorciada y vuelta a casar, pueda comulgar?

R. Creo que no habrá cambio. Porque lo que Francisco concluyó es que la prohibición canónica era inadecuada, realmente no existía, porque durante tiempo se ha estado manipulando el Derecho Canónico para evitar que, taxativamente, ninguna persona divorciada y casada de nuevo puediese comulgar.

R. Fue una interpretación espuria, no malintencionada, pero desde luego espuria del Derecho Canónico, y no creo que ahora se vaya a tocar ese punto, porque ahí sí que las líneas de la mayoría de la comunidad católica son más flexibles, más comprensivas con las situaciones que tenemos. Sobre todo, además, viendo a los ortodoxos y las líneas que siguen otras iglesias. En esto se tiende a ser prudente. Hay cosas que tienen que gobernarse por la prudencia y hay cosas que tienen que gobernarse por el Derecho. Y esta es una de las cosas que se gobierna por la prudencia.

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