#PascuaFeminista
CON NOSOTROS ESTÁ
#PascuaFeminista
Mc 16,15 “Y les dijo: vayan por todo el mundo y prediquen el evangelio a toda criatura.”
Lugar: En una esquina cualquiera de la gran ciudad, cuando el alto es largo para hacer malabares y tener tiempo de pedir dinero serpenteando entre los coches, aun cuando estos empiecen a avanzar.
¿Los conductores y transeúntes se dan cuenta de lo que ellas hacen? ¿Entonces por qué la gran mayoría las ignoran?
La MUJER joven e indígena ha emigrado a la capital para sobrevivir, y lo hace arriesgando su vida y la de la MUJER NIÑA, que tal vez sea su hija o su pequeña hermana o alguna que se alquila para también ganar unas monedas para mal comer.
Cuánto miedo vencer les costará, cuánta hambre y sed tendrán bajo la inclemencia del clima, cuántas caídas habrán experimentado o tendrán cada vez que hacen malabares para obtener unas monedas. Cuánto se estará lastimando la MUJER joven para sostener un peso con el que forza a su cuerpo. Cuánta picazón tendrá la MUJER NIÑA cuando se le escurra la pintura facial con la que cree gustar más a su incierto e indiferente auditorio, …
Y tú pasas junto a ellas y quizá al igual que los conductores, sencillamente las ignores. Pero tú has ido el 6º domingo de Pascua a misa o quizá has leído el mandato de ir a predicar la Buena Nueva a todo el mundo en esta semana y repruebas la injusticia que viven, pero sigues adelante, no te detienes, no ayudas a mitigar su hambre o su sed, no hay el tiempo para darles aunque sea unas palabras de aliento y esperanza, o de preguntarle si estarán ahí por cuánto tiempo o hasta cuándo, para tener la opción de traerles algo de comer o beber o quizá de darles unas monedas, sin pensar que no las sabrán gastar, ya que tú opinas que “no hay que darle pecado, sino enseñarle a pescar”, mientras ellas tienen hambre y sed.
Es el mismo Jesús con el que te cruzas y qué le dices, cómo le respondes, cuándo lo acompañas, … Pero quizá no hayas ido a la Eucaristía, … Porque no te nace, porque los curas son esto y aquello, porque… sin fin de motivos. Pero sepas o no el mandato evangélico, no hay compasión para el desprotegido, para el oprimido socialmente, para el que no tiene casi nada, aunque a unos metros esté una plaza comercial, donde un helado cuesta setenta pesos, que te saborearás junto a tu novio o algunos de tu familia y por los cuales pagarás con una sonrisa, porque tú o los tuyos si lo merecen, porque a ti, te ha costado tu trabajo… mientras que, a ellas, es más fácil ignorarlas que ayudarlas.
¿Cuándo sales de casa, llevas una o dos frutas, o un pan, o una cantidad de monedas que llevas con la intención de compartir con otros que lo necesiten en el camino? ¿Y no porque te sobre, sino porque quieres comulgar con otra, con otro de las bendiciones que la Madre/Padre (Imma/Abba) misericordia te dona?
También te puede interesar
#PascuaFeminista
CON NOSOTROS ESTÁ
#PascuaFeminista
COMUNIÓN
#PascuaFeminista
EL DIABLO O SATÁN DEL QUE NADIE QUIERE HABLAR
#PascuaFeminista
Decreto Graciano hoy y siempre
Lo último