Nosotras estuvimos ahí

#pentecostésfeminista

¡Cómo no estar presente! Si ellas eran las encargadas de preparar los alimentos: el pan, las tortas de queso, los vegetales, miel y frutos secos, que eran parte del menú en la fiesta.

Pentecostés 2026 (2)
Pentecostés 2026 (2)
Betania Figueroa
06 may 2026 - 15:00
✅ 8. Descida do Pentecostes. Pedro Alexandrino (1780). Public Domain. jpg
✅ 8. Descida do Pentecostes. Pedro Alexandrino (1780). Public Domain. jpg

Hechos 2:1-11

El pentecostés esta celebración se realiza 50 días después de la pascua o los panes sin levadura. Los discípulos de Jesús y Matías que se había unido estaban juntos. María de Magdalena, María la madre de Jesús, María la hermana de la madre de Jesús, Juana, y Susana todos eran parte del movimiento de Jesús. A ellas las conocemos por San Lucas 8:1-3 que brevemente nos dice de sus aportes, así como su fidelidad al estar en el momento de la crucifixión, como nos dice Juan 19:25-27.

Todos juntos se dispusieron a celebrar la fiesta de la pascua la cual conmemora la entrega de parte de Dios los mandamientos a Moisés. Esas fiestas años antes era la fiesta de la cosecha o Shavuot. Donde el pueblo celebraba las primicias de los frutos de sus cosechas.

En este pentecostés las mujeres estaban presentes, como siempre lo habían estado en las celebraciones festivas. Desde los días anteriores planeaban la celebración de la pascua. La noche anterior se debía limpiar la cocina de manera minuciosa para que no hubiera ni una pisca de levadura, para los judíos la levadura era símbolo de orgullo. ¡Cómo no estar presente! Si ellas eran las encargadas de preparar los alimentos: el pan, las tortas de queso, los vegetales, miel y frutos secos, que eran parte del menú en la fiesta.

Ellas estaban ahí con las flores y las velas, que adornaban el salón. Eran las que colocaban los almohadones y diván para que todos estuvieran cómodos.

Las mujeres eran parte de la ceremonia por ser las portadoras de la memoria de aquel acontecimiento. Recordar cómo fue la travesía por el desierto y la entrega la ley departe de Dios a Moisés. Este relato debía ser bien detallado. Ellas participaban en el encendido de las velas y en las oraciones.

En esta oportunidad era diferente; el Maestro no estaba presente sus recursos las entristecen por momento a pesar de que ellas sabían que había resucitado y ellas presenciaron este acontecimiento.

Este pentecostés fue distinto, no había risas, ni cuentos graciosos. Toda la preparación se realizó en un ambiente solemne Los movimientos parecían un ritual, los pasos en la casa eran silenciosos y lentos.

Cuando estuvieron en el salón habían trascurrido pocas horas del rito después del relato de la huida de Egipto momento central de la actividad.

 La atmosfera del salón cambio, un ruido que nadie podía descifrar de donde venía llamo nuestra atención, acompañado de una brisa que nos envolvió a todos los presentes, un humo sin olor, nada se estaba quemando, no podíamos comprender en ese momento lo que estaba pasando. Lo cierto es que nadie sentido temor solo paz y quietud que nos conmovía hasta las lágrimas. Nadie gritaba desesperados, ni salían corriendo. De nuestras bocas salían palabras nuevas, en nuestras cabezas unas lenguas de fuego que no nos quemabas. Nosotras permanecíamos tranquilas llenas de un amor y sentido de gratitud inexplicable. No hay palabras humanas para describir este momento.

Después cuando todo volvió a la calma estábamos felices como nunca. Estuvimos recibiendo la presencia del Espíritu Santo de Dios Ruah. Un profundo sentido de bienestar y gozo lleno todos nuestros cuerpos. Estábamos ahí juntas, nos abrazamos llenas de amor.  

  Así lo narraba una y otra vez la anciana Susana. Ella tenía la intención de recordarles a las mujeres de su comunidad de fe; que Las mujeres estuvimos presentes cuando la Ruah Vino a todas nosotras y nosotros.

Imagen pública https://commons.wikimedia.org/wiki/Paintings_of_Pentecost?utm_source=chatgpt.com

También te puede interesar

Lo último

stats