#LectioDivinaFeminista Una promesa de presencia. Llegará
Primer Domingo de Adviento
| Luz Mery Bermeo de los Ríos
Introducción
Apreciadas lectoras y lectores de la Lectio Divina Feminista, hoy es un día para celebrar. Hemos culminado un nuevo siclo litúrgico y nos enorgullece celebrar nuestro segundo año junto a cada uno de ustedes.
Especialmente, quiero agradecer al equipo de Tras las Huellas de Sophia y a las compañeras que con amor y dedicación reservan sus espacios sagrados de oración y encuentro con la Palabra que llega a ustedes cada domingo. Recuerda que tú también puedes ser parte de este maravilloso movimiento en torno a la Palabra, te esperamos.
Ahora, vamos a los que nos convocan. Hoy iniciamos el tiempo maravilloso del Adviento y quiero que recorras junto a nosotras este momento de preparación. Por eso, sin más, busca tu espacio, respira profundo, una, dos, tres veces, deja que la Ruah Divina te habite, te llene, te inspire y te conduzca…
Canción sugerida: SÓLO EN DIOS. AIN KAREM (FUEGO Y ABRAZO)
https://www.youtube.com/watch?v=YmZR-UhTY2E&list=RDYmZR-UhTY2E&start_radio=1
1. Lectura: ¿Qué dice el texto? Mt 24, 37-44
37 La llegada del Hijo del Hombre será como en tiempos de Noé: 38 en [aquellos] días anteriores al diluvio la gente comía y bebía y se casaban, hasta que Noé se metió en el arca. 39 Y ellos no se enteraron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos. Así será la llegada del Hijo del Hombre. 40 Estarán dos hombres en un campo: a uno se lo llevarán, al otro lo dejarán; 41 dos mujeres estarán moliendo: a una se la llevarán, a la otra la dejarán. 42 Por tanto estén prevenidos porque no saben el día que llegará su Señor. 43 Ustedes ya saben que si el dueño de casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, estaría vigilando y no permitiría que asalten su casa. 44 Por tanto, estén preparados, porque el Hijo del Hombre llegará cuando menos lo esperen.
2. Meditación: ¿Qué me dice el texto?
El texto habla de la llegada desde diferentes escenarios, veamos. Su primer bloque, estaría entre los versículos 37-39 aquí el ejemplo es con Noé:
37 La llegada del Hijo del Hombre será como en tiempos de Noé: 38 en [aquellos] días anteriores al diluvio la gente comía y bebía y se casaban, hasta que Noé se metió en el arca. 39 Y ellos no se enteraron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos. Así será la llegada del Hijo del Hombre.
Culminando, con una nota de advertencia, se podría decir.
El siguiente bloque está entre los versículos 40-42 y los protagonistas son dos hombres y dos mujeres que se encuentran realizando su labor:
40 Estarán dos hombres en un campo: a uno se lo llevarán, al otro lo dejarán; 41 dos mujeres estarán moliendo: a una se la llevarán, a la otra la dejarán. 42 Por tanto estén prevenidos porque no saben el día que llegará su Señor.
Aquí, el cierre se da con una invitación a estar preparados…
Y finalizamos con los versículos 43-44, en esta parte del pasaje, el protagonista es el dueño de casa…
43 Ustedes ya saben que si el dueño de casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, estaría vigilando y no permitiría que asalten su casa. 44 Por tanto, estén preparados, porque el Hijo del Hombre llegará cuando menos lo esperen.
Con una nueva invitación al final, a estar preparados. En la sagrada escritura, cuando una expresión se repite, tiene una finalidad: permanecer en la memoria del lector u oyente. Aquí tenemos cinco anuncios de llegada y tres invitaciones a estar atentos.
Precisamente, dependiendo de quién llega, así mismo será la espera, pues no es lo mismo esperar un diluvio o un suceso desconocido, que se lleve a quien está a nuestro lado, que esperar a un ladrón. Esto en relación con el texto y los ejemplos son extremos, porque buscan advertirnos de la urgencia de estar atentos y la grandeza de quien llega, por eso, los mismos ejemplos se quedan pequeños ante la llegada del Hijo del hombre.
Hay esperas que desesperan, pero esta espera, nos llena de esperanza, de ilusión, de vida y de emoción. Aquí, la espera es alegre, pues sabemos que Aquel que viene, trae lo que tanto anhelamos…
Esta espera me recuerda algo que ya es común en mi vida y que mi familia me ayuda a realizar y es que cuando se acerca la Navidad yo empiezo a contar los días y en algunos casos me río, porque inicio con mucho tiempo, pero lo lindo de esta espera, es que ese día llega, la hora de empacar realmente la maleta, abordar ese bus y llegar a casa para recibir los abrazos, la acogida, el cariño y hasta los oficios que ya tengo asignados.
3. Oración: ¿Qué me hace decirle a Dios?
Hoy quiero hablarle a Dios, desde lo que significa la espera, quiero que Él, me espere con paciencia mientras en mi vida se hace consciente su presencia.
Una promesa de presencia. Llegará
Llegará cuando nadie lo espere
Para sostener a quien lo requiere
Es una promesa de presencia
Solo espera con paciencia
Llegará como en tiempos de Noé
Mi corazón ya lo ve
Es una promesa de presencia
Pronto termina la ausencia
Llegará al campo o al molino
Por tanto, hay que estar prevenido
Es una promesa de presencia
Hay que activar la conciencia
Llegará en la noche o en el día
Sentiremos su alegría…
4. Contemplación: ¿Qué me da a conocer?
Podría pensar en la paciencia histórica de Dios, en la promesa que resuena en nuestros oídos desde antiguo y en muchos otros temas. Sin embargo, hoy siento la necesidad de conectar conmigo y, desde mi realidad, con esas personas y lugares a donde esa promesa de llegada ha perdido fuerza y, unidos en oración, sostengámonos unos a otros en esta espera.
5. Compromiso: ¿Qué camino de vida me invita a tomar?
Solo, estemos preparados, porque esa promesa de presencia se cumplirá y Él llegará.