SÍ, HAY MUCHO POR HACER

#EpifaníaFeminista2026

Ayer, este hombre dirigente de una nación, impositivo, ególatra y enfermo a varios niveles teniendo en sus manos poder, pone en peligro la endeble estabilidad del mundo.

SÍ, HAY MUCHO POR HACER
SÍ, HAY MUCHO POR HACER
Martha Eugenia, Mujer Mariposa
06 ene 2026 - 01:03

Amanecimos con una situación política regional en Latinoamérica ocasionada por un hombre, tan prepotente como solo el ser humano es capaz de realizar.

           Apenas en Nochebuena un varón joven que se dice sin religión me preguntaba ¿de qué me vino a salvar Jesús? Poniendo en duda tanto de su innecesaria salvación como de su falta de pecado cotidiano. Mientras dos meses atrás en una conferencia de Teología feminista, una de las ponentes interpelaba el porqué las feministas no toman reflexiones de aquella, pues las dos corrientes buscan en ciertos aspectos la igualdad de género. Creo que en los tres ejemplos, la respuesta es obvia, no creen en Dios, aunque en algún momento lo mencionen.

 Ayer, este hombre dirigente de una nación, impositivo, ególatra y enfermo a varios niveles teniendo en sus manos poder, pone en peligro la endeble estabilidad del mundo. Pero lo que une a los tres ejemplos es su increencia en Dios verdadero. Aunque el primero juró gobernar de manera adecuada, apoyando su mano sobre la Biblia, mientras el joven nació, creció y fue educado en una familia creyente; más ahora en su adultez ha decidido tomar otra directriz. En tanto las feministas buscan un bien común pero con sus propios méritos y directrices. En los tres casos Dios estorba o como creen o expresan, es un ser creado por el hombre, por lo tanto, imperfecto y sustituible por mejores propuestas humanas.

 Ya que creer en la Diosa/Dios celestial implica un camino tan incierto, muchas veces solitario, pero con una paz interior, dada por la Ruah divina que sostiene en cada paso, mientras la armonía es sostenida por el don teologal de la esperanza, dentro del caos habitual; por tanto, exigen de cualquier creyente un trabajo arduo no solo espiritual sino también físico, emocional y psicológico que a cada paso aunque sea imperfecto se remarque la adherencia y reconocimiento con la Creadora/Creador. Esto enmarcado por la vivencia de las otras dos virtudes teologales, la Fe y la Caridad (Amor).

 Y entonces la interpelación: ¿Qué puedo hacer como MUJER ante este caos? Mucho. En un ciclo continuo, donde uno conduce al otro, para volver a reiniciar el periodo, lo primero, seguir creyendo firmemente y en sororidad que aunque parece que el ser humano, puede hacer y deshacer a su conveniencia, y tenemos dones dados por Dios, como la libertad, no deja de ser creatura que está sujeta a la Creadora/Creador celestial; después orar y confiar en la palabra del Señor que dice: "Levántate y resplandece Jerusalén, porque ha llegado tu luz y la gloria del Señor alborea sobre ti. Mira: Las tinieblas cubren la tierra y espesa niebla envuelve a los pueblos, pero sobre ti resplandece el Señor y en ti se manifiesta su gloria." Is 60,1-2. Luego denunciar desde las circunstancias personales que este tipo de conductas disgregan y debilitan. Realizando estas tres conductas continuamente en igual grado de importancia.

 Es decir necesitamos caminar de la fe hasta la obra, sostenidas/os por la esperanza hasta la realización amorosa o caritativa de obras que nos fortalezcan y nos acerquen a Dios; recorrer el camino cierto de que a través de la oración hasta la acción concreta, las cosas cambiarán porque la esperanza nos da la convicción, ya que la Madre/Padre divino nos cuida y quiere lo mejor para cada una/o. Por ello necesitamos la oración como coadyuvante para poder realizar los actos que podamos desde nuestra historia personal.

También te puede interesar

Lo último

stats