¡¡Llegó Septiembre!!
Amigos que compartís conmigo; ¡bien venidos! Después de un tiempo que confío de descanso y ocio al máximo posible, donde hayamos sido capaces por un tiempo de dejar aparcado el móvil, los wasaps o las redes, y lo hayamos cambiado por la lectura de un buen libro, un paseo, un silencio o un disfrutar de los buenos amig@s.
El verano es un tiempo para replantearnos cosas, situaciones, programar para el próximo curso e intentar empezar con ánimo y fuerza…
Las agendas, los relojes empiezan a marcar nuestra vida. El despertador olvidado, volvemos a rescatarlo del cajón, los desayunos rápidos y las prisas que forman parte de una sociedad, que ya no sabe vivir de otra manera. ¡Cuantos se han planteados cambiar la gran urbe por la naturaleza!, por esos pueblos donde prácticamente están deshabitados, la corbata o los tacones por el ganado y la siembra y que son más felices...
No permitamos que nuestra vida dependa de un reloj, o de una agenda, la vida es nuestra y es una. Nos pertenece y tenemos que, aprender a vivirla conforme queremos y no, conforme nos obligan. Sé que eso que digo no es fácil, pero dentro de las posibilidades que tenemos, podemos intentarlo al máximo…
Buen inicio de curso para todos, y espero poder seguir compartiendo con vosotros, quizá no todo lo que desearía, pero sí, todo lo que pueda…