¡¡¡ De vuelta!!!
Amigos que compartís conmigo estos minutos, creo que ya puedo volver a reencontrarme con vosotr@s. Parece que la wed que nos acoge ha empezado a asentarse.
Justo inicio mi encuentro con vosotros en el inicio de la Cuaresma. Momento de intentar parar un poco, de dejar de ser Marta y ser un poco María (Lc 10, 38-42).
Estamos acostumbrados a ser como Marta. La vida, la sociedad, nos lleva a eso, nos cuesta parar, nos cuesta el silencio, nos da miedo hacerlo por lo que podamos encontrar. Es el momento de mirarnos a nosotros, de preguntarnos, de no tener miedo a la respuesta.
A continuación, echa un vistazo a tu alrededor, haz una lectura tranquila, sin reloj, mira el fondo de los acontecimientos que te rodean, con paz, hazlo desde el corazón. No olvides que nuestro sistema social refleja nuestro interior porque todos lo formamos y contribuimos a ello. Piensa que lo que somos, nos lo dice nuestra forma de ser y actuar, ahí no hay engaño que valga. Lo que proyectas es lo que eres y cómo eres, lo que haces, no lo que dices.
Acabamos de iniciar la Cuaresma, deja a un lado si puedo o no comer carne, eso no nos lleva a ningún sitio. No seamos fariseos, que la gente vea que lo hago, cara al exterior… empecemos a ser un poco publicamos (Lc 18, 9-14), intentemos hacer un cambio en nuestra vida desde el interior.