Breves

La Iglesia que no quiero

La Iglesia que pretendo

Breves

Eduardo de la Serna

1.- No quiero un Concilio Vaticano III. Quiero un Asís I, o Cuzco I, o Niamey (Niger) I… ¿por qué tendría que ser en Europa, y, además, en el Vaticano?

2.- No quiero que el Papa venga a la Argentina. Ni a otro lado. Creo que los viajes locales de los papas son negativos. Otra cosa es a jornadas, encuentros internacionales o asambleas.

3- No quiero que existan más los cardenales o los nuncios. Los primeros son príncipes, los segundos embajadores. Quisiera una Iglesia pobre y de los pobres.

4.- No quiero más monseñores, eminencias, excelencias ni santos padres. Quisiera que, empezando por el modo de relaciones, quede claro que todos y todas somos hermanas, hermanos e iguales.

5.- No quiero que se haga una comisión para pensar el diaconado femenino. Hacer una comisión es el consejo que se da para que nada funcione.

6.- No quiero que se debata el acceso de las mujeres al ministerio ordenado. Quiero que no haya ninguna diferencia, ni barrera, ni distinción entre lo que se pretende de varones y de mujeres.

7.- No quiero que la estructura eclesiástica refleje una monarquía absoluta. Quiero una Iglesia más democrática, con división de poderes.

8.- No quiero una iglesia que haga una “opción” por los pobres. Quiero una Iglesia que sea de los pobres, sencillamente.

9.- No quiero una Iglesia donde digan que por el cambio de Papa pasamos a un invierno o una primavera. Quiero una Iglesia donde el Espíritu Santo sea “el alma de la Iglesia” y el Evangelio su corazón.

10.- No quiero una Iglesia en la que una banda de príncipes se oponga a que se abran las ventanas (y las puertas) porque temen resfriarse. Quiero una Iglesia donde corra el aire nuevo de la vida y la esperanza, de la alegría y la gente vuelva a decir “¡miren cómo se aman!”

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