El celibato en la iglesia católica – historia y debate actual Históricamente, el celibato para los sacerdotes fue mayormente algo opcional, no obligatorio

Celibato opcional
Celibato opcional

"Ciertamente Jesús y San Pablo no estaban casados y vivían el celibato. Lo hacían por el reino de Dios y porque este mundo iba a acabar muy pronto. No había tiempo para una familia para los que querían dedicarse totalmente a la evangelización"

"Sin embargo, no obligan a los demás apóstoles, obispos y presbíteros, de vivir el celibato como ellos. Lo aconsejaban, para los que podían, sin obligar a nadie"

"El celibato mas que por razones espirituales fue impuesto por los papas para fortalecer el poder del papado contra el poder del emperador en la Europa medieval y feudal"

"La eucaristía es más importante que el sacerdocio. Hay que garantizar para los fieles un acceso a la eucaristía, que no necesariamente sea vinculado a un sacerdote célibe"

Los sacerdotes judíos del antiguo testamento eran prácticamente todos casados como Zacarías e Isabel, padres de Juan Bautista. Es más, el no tener hijos era visto como una maldición de Dios. Ciertamente podía haber un cierto periodo de castidad para el sacerdote, antes de hacer sus oficios en el templo, pero era una castidad muy temporal, de pocos días. 

Los apóstoles y el mismo Jesús no se consideraban sacerdotes. Solo la carta a los hebreos, un escrito del Nuevo Testamento relativamente tardío interpreta al sacrificio de Jesús en la cruz como un acto sacerdotal, una interpretación teológica lejos de la realidad del Jesús histórico. Los que celebraban el “partir el pan” en las casas, lo que será más tarde la Eucaristía, eran primero los apóstoles, mas tarde posiblemente los dueños de casa, los “episcopos”, una especie de presidentes, y los  “presbíteros”, una especie de “mayores” de la comunidad, que ciertamente fueron ordenados por la imposición de las manos de los apóstoles. Muy probablemente no se llamaban sacerdotes hasta el siglo 4, cuando los presbíteros y obispos se hacen servidores públicos del estado romano y asumen el rol de los sacerdotes romanos. 

Creemos. Crecemos. Contigo

Jesús y sus discípulos

El celibato voluntario como señal apocalíptica en Jesús y San Pablo

Ciertamente Jesús y San Pablo no estaban casados y vivían el celibato. Lo hacían por el reino de Dios y porque este mundo iba a acabar muy pronto. No había tiempo para una familia para los que querían dedicarse totalmente a la evangelización. Sin embargo, no obligan a los demás apóstoles, obispos y presbíteros, de vivir el celibato como ellos. Lo aconsejaban, para los que podían, sin obligar a nadie. Prueba de esto son los párrafos, donde Pablo habla de las exigencias para obispos, presbíteros y diáconos, donde exige que todos ellos sean casados una sola vez y que poder dirigir su familia era la condición para poder dirigir a la iglesia: ver 1 Tim 3,2;  Tit 1,6; 1 Tim 3,12. 

Los defensores del celibato argumentan, que ciertamente los apóstoles eran casados antes de conocer a Jesús, pero para seguirlo seguramente abandonaron a sus esposas e hijos. Puede ser, que temporalmente lo hayan hecho, mientras caminaban con Jesús de pueblo a pueblo, pero después de pentecostés parece que llevaron a sus esposas consigo en la misión. Al menos esto sugiere 1 Cor 9,5 donde Pablo habla de Pedro y los demás apóstoles que llevan una “mujer cristiana” consigo en la misión. La nota de la Biblia de Jerusalén explica, que se trata de una “mujer hermana” o “esposa creyente”.

Bajo la influencia de la Gnosticismo algunos ministros del siglo 2 y 3 viven en celibato voluntario

Desde finales del siglo 1 d.C. el gnosticismo como filosofía tuvo cierta influencia en las comunidades cristianas. La Gnosis es un conocimiento secreto, que puede salvar al hombre. Es dualista, cree que lo corporal es malo y lo espiritual es bueno. Influenciado por este dualismo nace la idea en algunos representantes cristianos, que las relaciones sexuales son malas y es mejor no casarse, para encontrar a Dios. Desde Ireneo de Lyon es rechazado como una herejía, pero sus ideas estaban presentes por ejemplo en los evangelios apócrifos de Nag Hamadi. Y cierto escepticismo católico contra todo lo corporal y sexual parece tener su origen allí. Un ejemplo de un cristiano gnóstico es Orígenes, quien para algunos fue padre de la iglesia y para otros un hereje. 

San Eusebio afirma en su Historia de la Iglesia que, cuando era joven, Orígenes pagó en secreto a un médico para castrarlo quirúrgicamente, una afirmación que afectó la reputación de Orígenes durante siglos, como lo demuestran estas representaciones del siglo XV de Orígenes castrándose a sí mismo.

Monjes del desierto

Fuera de la influencia gnóstica la iglesia primitiva de los primeros tres siglos tuvo a los mártires como sus héroes. La iglesia fue perseguida y los que dieron su vida en el martirio eran admirados y venerados como santos. Esto era seguimiento radical y total de Jesucristo. Del celibato casi no se hablaba.

El celibato de los eremitas y monjes como protesta a un cristianismo y clero aburguesado

En el siglo 4, cuando el emperador Constantino abraza la fe cristiana la iglesia ya no es perseguida sino una religión oficial del estado romano. La gente se hace cristiano ya no en secreto sino en masa. Se vuelve una moda y muy oportuno bautizarse.. El cristianismo es abrazado por las masas y se aburguesa. Ya nadie muere como martyr por la fe. Para los cristianos, que aspiraban a la santidad, había que buscar una nueva manera de vivir la radicalidad del seguimiento de cristo. Lo encontraron en una vida solitaria fuera del mundo, en el desierto, como eremitas. Nace todo un movimiento de gente, que busca vivir la santidad de esta manera. 

Estos eremitas son monjes, que oran mucho y viven de la caridad de la gente o de su trabajo. Algunos se hacen grandes consejeros espirituales. Es allí, con los monjes del desierto, que el celibato vive un verdadero auge

Mas tarde estos monjes forman pequeñas comunidades. Fue San Benito en el año 600, que funda el primer monasterio grande. Empieza la historia de las órdenes religiosas, que viven en común con los votos del celibato, pobreza y obediencia. 

Concilio Lateranense

Clero célibe y casado del siglo 4 al 12. 

Desde el siglo 4 los obispos en algunos de sus sínodos y concilios exigen el celibato para todos los clérigos. Los ministros de la iglesia en su mayoría casados deben distinguirse del mundo por no convivir sexualmente con sus mujeres. Era una exigencia creciente en las diferentes reuniones de obispos. Sin embargo, la constante repetición de la exigencia durante siglos nos demuestra, que en la practica no se cumplió en un gran número de casos. Era un ideal, más que una realidad. No se exigió de que los ministros tenían que ser célibes antes de ordenarse, sino que dejaban de tener relaciones con sus mujeres. Esta situación de una parte del clero célibe, otra parte casado pero como si no estuvieran y otra parte casado y cumpliendo con sus esposas e hijos era la situación del clero hasta el año 1134.

La reforma gregoriana del siglo 11 lleva al concilio lateranense del 1134, donde definitivamente se exige el celibato para todos los clérigos, declarando nulos sus matrimonios contraídos anteriormente. 

En el siglo XI se produjo en Europa occidental un cambio de opinión sobre la tradición feudal. De acuerdo a esa tradición, los obispos y los curas párrocos recibían de los reyes u otros señores feudales los bienes de sus cargos y, como los otros feudatarios, debían prestar ciertos servicios. Así se empezó a condenar como simonía el pagar dinero al rey para ser nombrado obispo y como nicolaísmo el concubinato del clero. La reforma gregoriana del siglo XI se propuso poner remedio a estas dos enfermedades de la Iglesia. 

El II Concilio de Letrán de 1139 declaró los matrimonios contraídos por clérigos de órdenes sagradas no solo ilícitos, sino nulos

Concilio de TRento

Fue el tiempo de la “disputa de investidura”. Al Papa convenía que los obispos no pudiesen legar a sus hijos las tierras encomendadas por el emperador, sino que estas tierras se convirtiesen en propiedad de la iglesia. Por ese motivo exigió primero el celibato para los obispos y después exigió el derecho de nombrar obispos. Como los obispos eran también señores feudales debían obediencia al emperador y al Papa. 

El celibato más que por razones espirituales fue impuesto por los papas para fortalecer el poder del papado contra el poder del emperador en la Europa medieval y feudal.

El cuestionamiento del celibato en la reforma y su afirmación en el concilio de Trento 

Las iglesias luteranas y protestantes de la reformación del siglo 16 cuestionaban al sacerdocio. Martín Lutero se casó y muchos sacerdotes y religiosos católicos se hicieron protestantes para casarse también. Recién en el concilio de Trento la iglesia católica se pudo estabilizar de nuevo, reafirmando su doctrina sobre el celibato, el sacerdocio y los sacramentos. Recién ahora nacen los seminarios conciliares para mejorar la preparación al sacerdocio. 

El celibato ya no es cuestionado en teoría, pero en la práctica no siempre es vivido como tal. En una sociedad machista, donde los señores ricos tenían sus esposas y al mismo tiempo sus concubinas, también se permitió tácitamente, que sacerdotes u obispos tenían concubinas, muchas veces disfrazadas de cocineras. Especialmente en zonas rurales, lejos de los ojos del obispo, las comunidades se acostumbraban a eso. 

Encíclica de Pablo VI

El cuestionamiento del celibato en el debate actual

En el concilio vaticano, hubo obispos, que cuestionaban el celibato. Sin embargo, Pablo VI excluyó este tema del debate y fundamentó dos años después del concilio en 1967 en la encíclica sacerdotalis coelibatus, donde reafirma el celibato obligatorio como necesario, para garantizar la santidad del sacerdocio. Durante los años 60 hubo muchos sacerdotes, que creían, que pronto caería el celibato. En vista, que no fue así, hubo una ola de abandonos del sacerdocio en los años 70s. Mientras en los años 60s hubo muchas vocaciones, en los años 70s se cerraban muchos seminarios y muchos abandonaron el ministerio. 

El Papa Juan Pablo II, elegido en 1978 reafirma la imagen tradicional del sacerdocio. A diferencia de Pablo VI no daba dispensas del celibato y dimisiones del estado laical a ningún sacerdote suspendido, por lo menos en los primeros años de su pontificado. Su línea dura parecía tener éxito. En casi todos los países aumentaron las vocaciones sacerdotales durante los años 80. Sin embargo, a partir de los años 90 en Europa y a partir del 2000 también en América las vocaciones empiezan a bajar dramáticamente. El mundo ha cambiado. La cultura líquida moderna no ayuda a decisiones, que duran toda una vida. Las decisiones son temporales, ni matrimonios ni el sacerdocio ni nada en la vida dura para siempre. Los monjes budistas parecen ser más adaptados a esta tendencia: Allí puedes ser monje por un cierto tiempo y después volver al mundo. 

En la iglesia las voces que piden un celibato voluntario y no obligatorio crecen, pero son silenciados por el vaticano. No hablar contra el celibato en público es requisito, para poder ser elegido como obispo hasta el 2014. De hecho, en ningún sínodo de los obispos apareció el tema.

Hasta el sínodo amazónico, con su largo tiempo de escucha, que postuló que el Papa evalúe la posibilidad de ordenar sacerdotes a hombres casados en la Amazonia. Sin embargo, el Papa Francisco en su exhortación postsinodal “Querida Amazonia” descartó esta posibilidad. Probablemente lo hizo presionado por prelados conservadores, que amenazaban con un cisma ante la posibilidad de flexibilizar aún más el celibato.

Querida Amazonía

Hay que saber, que ya la iglesia católica permite a algunos de sus sacerdotes  vivir en matrimonio: los sacerdotes de rito bizantino (ya que están en territorios de la iglesia ortodoxa, que permite a los sacerdotes a casarse) y los pastores anglicanos, convertidos al catolicismo, a los cuales se validó su sacerdocio y su matrimonio. Hay unos cuantos cientos de sacerdotes en esta situación. Es decir: excepciones de la norma ya existen.

Hoy día hay un cierto número de sacerdotes, que viven en una relación temporal o permanente pero clandestina con una mujer o con un varón. Mientras el caso es bien discreto y no causa escándalo, los obispos generalmente lo toleran. Se hacen la vista gorda. 

También somos conscientes, que muchos sacerdotes, que han abandonado el ministerio para vivir en pareja, eran muy buenos sacerdotes pastoralmente. Da pena, haberlos perdido. Igualmente, los seminaristas, que descubren, que no tienen vocación para el celibato serán el 50 al 70 % de los candidatos en total. Da pena, perder así a un gran número de posibles sacerdotes.

Cada vez hay más sacerdotes y obispos, que aceptan el celibato, pero optan que sea voluntario, no obligatorio para todos los sacerdotes. Otros niegan esta posibilidad, algunos por convicción, otros por conveniencia para poder subir mas en el poder jerárquico. 

En la situación actual, de una gran polarización del clero entre conservadores y progresistas, cualquier reforma del celibato amenaza de terminar en un cisma. Por ello es poco probable, que un papa se atreva a hacer cambios en este tiempo. 

Creo, que el celibato debería permitirse como un voto temporal, que puedas renovar o no cada cierto tiempo. La eucaristía es más importante que el sacerdocio. Hay que garantizar para los fieles un acceso a la eucaristía, que no necesariamente sea vinculado a un sacerdote célibe

Celibato
Celibato

Creo, que con mis 65 años que tengo, no voy a poder presenciar estos cambios en vida. Creo, que el costo de esta resistencia a las reformas va a ser una gran reducción en número e influencia de la iglesia católica. Si he optado de hablar de estas cosas, ya no es para mí mismo, sino para otros, que tendrán sus problemas de vivir el celibato. Y para que todos en la iglesia tengan toda la información, para formar su propia opinión sobre una ley, que podría cambiar.

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