Elecciones en una democracia en crisis
La Democracia parece haberse convertido en una mafiacracia o cleptocracia.
En la democracia gobierna el pueblo. En la mafiacracia las Mafias. En la cleptocracia los ladrones, que es lo mismo. Casi.
El dinero gobierna al mundo. Y las mafias manejan mucho dinero.
Si queremos romper el poder de las mafias, hay tocarles el bolsillo y organizarnos. Sin eso no habrá seguridad ni dignidad humana.
Nazca, Peru/ Falta poco para las elecciones en el Perú: ¿por quién votar?
Con 40 partidos es realmente difícil elegir. No votaré por los corruptos de siempre. Votar por un desconocido podría ser peor. Cada vez que elegimos un presidente, descubrimos en poco tiempo, que resulta todavía peor que el anterior. En el Peru vamos a tener todo un récord mundial: 9 presidentes en 10 años. Y gran cantidad de los expresidentes en prisión. Fujimori estaba allí. Toledo, Ollanta y Castillo están actualmente en la cárcel presidencial. Kuzcynsky en prisión domiciliaria, por su edad. Alán se suicidó para evitar la prisión o ¿tal vez no? Y otros están siendo investigados.
La democracia está en crisis. ¿Porqué?
La Democracia se ha convertido en una mafiacracia o cleptocracia.
En la democracia gobierna el pueblo. En la mafiacracia las Mafias. En la cleptocracia los ladrones, que es lo mismo. Casi.
El pueblo tiene que elegirlos porque tienen presencia en casi todos los partidos. Además, están en otros poderes claves del estado, especialmente la policía, la fiscalía y el poder judicial. Y claro, en el gobierno y en el congreso.
Foto: mafioso
¿De qué Mafias estamos hablando?
Las Mafias antiguas son las Oligarquías empresariales, relacionado con los bancos, las empresas extractivas y otras. Cuando la agricultura era la base de la economía eran los grandes terratenientes o hacendados.
Las Mafias modernas se relacionan con los negocios ilegales pero muy lucrativas: La minería ilegal, el narcotráfico, los madereros ilegales de la Selva. Para proteger sus negocios usan el soborno y la violencia.
Existen también mafias formales, que manejan plata como cancha en sus universidades privadas y controlan la legislación y los órganos de control universitaria.
Y claro: las mafias o bandas delincuenciales. Antes te robaban la billetera. Después secuestraban a personas. Hoy cobran cupos a los negocios con el cuento de “protegerlos” o como dicen en su jerga: “chalequearlos”. Son clanes familiares y vecinales, muy relacionado con un territorio o barrio: “Los malditos del barrio tal”, “el tren de Aragua”. Con el tiempo aumenta su poder y su territorio. Quien no paga, es amenazado con violencia. Y claro: sus hijos son preparados cuidadosamente. El más fuerte y decidido será delincuente. El más inteligente abogado y el más o menos será policía. Ellos entrarán en las instituciones del estado, pero con lealtad a “la familia”.
Las Mafias hacen donaciones generosas a las campañas políticas a nivel municipal, regional y nacional. El partido que gana habrá recibido de varias mafias y va a devolver el favor de una u otra manera. No es un solo partido, que sea infiltrado por las mafias, son casi todos. Por lo menos los que tienen alguna posibilidad de ganar.
Donald Trump tiene varios multimillonarios que le apoyan abiertamente. En America Latina la empresa Odebrecht tenía un “departamento de operaciones especiales” encargada de corromper a gobiernos y conseguir contratos millonarios. En el Peru tuvieron como apoyo al “club de la construcción”. Varios presidentes, una exalcaldesa y otros están presos justo por haber recibido dinero de Odebrecht.
¿Nos salvaría la dictadura? ¿Mano fuerte con la corrupción? De ninguna manera. Los dictadores también necesitan plata y pueden ocultar mucho mejor sus actos de corrupción. Para las mafias es más fácil hacer tratos con uno solo que gobierna, que con muchos actores a la vez.
El dinero gobierna al mundo. Y las mafias manejan mucho dinero. Si queremos romper el poder de las mafias, hay tocarles el bolsillo y organizarnos.
- Las mafias legales deben de pagar más impuestos para financiar obras y políticas públicas. Esto no es comunismo, es un principio de la doctrina social de la iglesia: la propiedad es privada, pero tiene una responsabilidad social. Deben de ser supervisadas permanentemente.
- Las mafias ilegales solo se pueden combatir con organismos estatales especializados: Necesitamos fiscalías, departamentos policiales y juzgados especiales contra el crimen organizado. Si el crimen está organizado, el estado también debe de organizarse mejor. El tribunal constitucional u otro organismo debería tener facultades de anular leyes pro-crimen del gobierno o del congreso.
- Necesitamos una sociedad critica e informada, que esté dispuesta a luchar por su progreso y seguridad, que no apoye, sino que resiste al crimen organizado. Que valore más a la vida humana que al dinero.
¿Será posible esto? No en el corto plazo. Pero será necesario para conservar nuestra seguridad y dignidad humana.