El cardenal señala que Israel podrá destruir a Hamás, pero no la ideología que la sustenta
Pizzaballa: "Trasladar a la población, como se quiere hacer en Gaza, es inmoral"
"La situación que se vive hoy en Gaza es muy grave. La parte sur de la ciudad ha quedado casi completamente arrasada, mientras que en el norte el 80 % está destruido. Falta comida. Además, y nadie habla de ello, por tercer año consecutivo los niños no podrán ir al colegio"
"La gente se siente perdida, no hay una estrategia de salida. Se quiere destruir a Hamás, pero como mucho se podrá destruir a la actual dirección, no la ideología que la sustenta. Trasladar a la población, como se quiere hacer en Gaza, es inmoral, además de contrario a las convenciones internacionales"
(SIR).- "La situación que se vive hoy en Gaza es muy grave. La parte sur de la ciudad ha quedado casi completamente arrasada, mientras que en el norte el 80 % está destruido. Falta comida. Además, y nadie habla de ello, por tercer año consecutivo los niños no podrán ir al colegio. No llegan medicamentos: sin antibióticos es complicado curar a los heridos. Muchos viven en tiendas de campaña, sin nada, sin intimidad».
Así lo contó la noche del 27 de agosto el cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén, en una intervención en directo por streaming en un encuentro celebrado en la iglesia del Carmine en Pavía, organizado por la diócesis de Pavía que, junto con Cáritas, ha promovido una iniciativa de solidaridad para apoyar a la población de Gaza, con una recaudación de fondos que ha superado los 120.000 euros.
El cardenal Pizzaballa debía estar presente en Pavía para presidir hoy la celebración de clausura de la fiesta de San Agustín, pero tuvo que renunciar al viaje debido al agravamiento de la situación en Oriente Medio. La noticia la ha publicado el semanario diocesano «Il Ticino». "La gente se siente perdida —añadió el patriarca—, no hay una estrategia de salida. Se quiere destruir a Hamás, pero como mucho se podrá destruir a la actual dirección, no la ideología que la sustenta. Trasladar a la población, como se quiere hacer en Gaza, es inmoral, además de contrario a las convenciones internacionales".
Pizzaballa, en la parroquia bombardeada de Gaza
Patriarcado Latino de Jerusalén
"Estas situaciones tienen un gran impacto en la vida de las personas", añadió el cardenal. "He estado tres veces en Gaza desde el comienzo de la guerra y la última ha sido la más complicada; con el paso del tiempo, la gente pierde la esperanza, hay una gran sensación de desorientación. Para mí y para mi comunidad es importante tener una visión de fe sobre lo que está sucediendo, no podemos limitarnos a la crónica de lo que ocurre. El fin de la guerra no será el fin del conflicto: debemos hacer todo lo posible para mantener viva la humanidad".