El arzobispo cuenta el "corte" entre Benedicto XVI y Francisco tras 'Traditiones custodes' ¿'Santo subito' también Benedicto XVI? Así lo quiere su secretario, Georg Gänswein

Gänswein y Benedicto
Gänswein y Benedicto

¿Puede volver a suceder este clamor popular en el funeral por Benedicto XVI, que se celebrará este jueves, 5 de enero, en la Plaza de San Pedro? Quien fuera su secretario durante largos años, George Gänswein, piensa que esa es una posibilidad muy a tener en cuenta: “Creo que irá en esa dirección”

Tremendamente locuaz en los últimos tiempos, el arzobispo alemán y prefecto de la Casa Pontificia asegura que el motu proprio de Francisco contra la misa en latín supuso un “corte” en las relaciones entre Bergoglio y Ratzinger

¿Cuál será el destino final de 'il bello Giorgio'? ¿Una diócesis en Baviera, un arzobispado en Liechtenstein, una Nunciatura?

Es el 8 de abril de 2005 en la Plaza de San Pedro. El cardenal Ratzinger preside el funeral por Juan Pablo II. Hace un día desapacible. De repente, de algunos lugares de la plaza surgen voces que corean ‘Santo subito’. El estruendo va a más y rebota una y otra vez contra la columnata de Bernini que abrazaba a los miles de fieles que asistían conmovidos a la ceremonia. Apenas seis años después de su muerte, Karol Wojtyla era beatificado y, tres más tarde, canonizado, convirtiéndose en el Pontífice de la historia moderna de la Iglesia que más rápido había subido a los altares.

¿Puede volver a suceder este clamor popular en el funeral por Benedicto XVI, que se celebrará este jueves, 5 de enero, en el mismo lugar? Quien fuera su secretario durante largos años, George Gänswein, piensa que esa es una posibilidad muy a tener en cuenta: “Creo que irá en esa dirección”, señaló en una entrevista de la televisión católica privada EWTN, difundida el domingo por la noche, y recogida por el portal Katholisch, quien fue el primero en encontrar muerto a Joseph Ratzinger el pasado 31 de diciembre.

Gänswein, junto al féretro de Benedicto XVI
Gänswein, junto al féretro de Benedicto XVI

Tremendamente locuaz en los últimos tiempos, el arzobispo alemán y prefecto de la Casa Pontificia -aunque el papa Francisco le había encomendado en febrero de 2020 ocuparse únicamente del cuidado del Papa emérito, en un gesto que fue interpretado también por desavenencias por su forma de actuar, exponiendo demasiado a Benedicto XVI a visitas y escritos que daban lugar a fricciones entre los dos papas- ha concedido también otra entrevista en la que asegura que el motu proprio de Francisco contra la misa en latín supuso un “corte” en las relaciones entre Bergoglio y Ratzinger.

El 'motu proprio' que Ratzinger leyó “con dolor”

Así, en una entrevista al semanario católico Die Tagespost, publicada este pasado lunes, aunque se desconoce la fecha exacta de la grabación, Gänswein asegura que el Papa emérito leyó “con dolor en el corazón” Traditionis custodes, el decreto de Francisco que acababa con las flexibilizaciones y guiños de su predecesor para la celebración de la misa antigua, decretadas por éste en 2007.

Benedicto y Ganswein
Benedicto y Ganswein

Es más, Gänswein asegura que la misa tradicional había sido “fuente de vida espiritual” para muchas personas a lo largo de los siglos y “alimento de muchos santos”, por lo que no podía imaginar “que esto es algo que ya no sirve para nada” y que él “no se sentía del todo cómodo quitando este tesoro a la gente”, informa Katholisch.

Próximo destino: ¿Baviera, Vaduz, una Nunciatura?

Por lo que se ve, es el propio Gänswein quien no parece sentirse cómodo y le ha faltado tiempo para anunciar la publicación de un libro de memorias en las que contará “la propia verdad sobre las miserables calumnias y las oscuras maniobras que han tratado en vano de arrojar sombras sobre el magisterio y las acciones del pontífice alemán”.

Georg Gänswein besa las manos del fallecido Benedicto
Georg Gänswein besa las manos del fallecido Benedicto

Unas memorias en las que habrá de dejar abierto el próximo capítulo que él mismo está llamado a protagonizar: el de su inmediato destino, toda vez que, ya sin Benedicto XVI, y con unas relaciones manifiestamente mejorables con su sucesor, es probable que ‘il bello Giorgio’, como le llamaba la prensa italiana, tenga que dejar Roma.

En este sentido, se han abierto ya las especulaciones y, según recoge Kath.ch, hay quien le ve -siguiendo los destinos de otros secretarios papales-, de nuncio apostólico, en una diócesis menor de Baviera o de arzobispo de Vaduz, en Liechtenstein, una archidiócesis que no pertenece a ninguna conferencia de obispos y que depende directamente de la Santa Sede. Al igual que Baviera, y a diferencia de otros lugares de Alemania, en ambas circunscripciones el Papa tiene potestad absoluta para nombrar a sus pastores. Y, si no, siempre le queda volver a impartir sus clases de Derecho Canónico.

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