El cardenal emérito asegura que "cumplir 80 años es más o menos la muerte canónica en Roma" Walter Kasper: "No influyo en ningúna decisión del Papa, ni siquiera sobre Alemania"

El cardenal emérito Walter Kasper.
El cardenal emérito Walter Kasper.

"La primera vez que el papa Francisco me llamó pensé que alguien me estaba tomando el pelo. Pero luego, por supuesto, me pasó. Cuando él me pregunta, tengo que dar la respuesta de la que estoy convencido"

“Lo conocí y él me conoció antes de ser papa. Me encontré con él dos veces en Buenos Aires y también hablé con él. Pero me sorprendió que me mencionara en el primer Ángelus, lo vi en la televisión y me pregunté: '¿Qué está diciendo?'”

El papa Francisco habló de él con gran respeto en su primera oración del Ángelus. No en vano, Walter Kasper, hoy cardenal emérito de 88 años, es uno de los colaboradores más estrechos del pontífice argentino y por esta razón es abordado con frecuencia por los medios. El último de ellos que ha hablado con él ha sido Katholisch.de.

“Lo conocí y él me conoció antes de ser papa. Me encontré con él dos veces en Buenos Aires y también hablé con él. También conocía mi posición sobre los divorciados vueltos a casar. Pero me sorprendió que me mencionara en el primer Ángelus. Lo vi en la televisión y me pregunté: ¿Qué está diciendo?”. Así expresa su experiencia con Bergoglio el purpurado en el portal de noticias alemán.

El Card. Kasper profundiza sobre el debate creado entorno a Amoris Laetitia  - Vatican News

El que fuera profesor de dogmática y durante mucho tiempo presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, asegura que ya existe “una base de confianza” entre él y el papa. “Pero eso no significa que siempre tengamos tanto que ver el uno con el otro. Acudo al papa cuando me llama. La primera vez que lo hizo pensé que alguien me estaba tomando el pelo. Pero luego, por supuesto, me pasó. Cuando él me pregunta, tengo que dar la respuesta de la que estoy convencido. Pero eso ha ocurrido muy pocas veces últimamente. Cumplir 80 años es más o menos la muerte canónica en Roma”, asegura Kasper.

Crecido antes de la Segunda Guerra Mundial y participante activo en el Concilio Vaticano II, el purpurado alemán remarca que personalmente, él y Bergoglio no tienen “mucho que ver”. “Pero sabe que confío en él, que le apoyo y que está de acuerdo conmigo. Eso es suficiente para mí. No influyo en ninguna decisión, ni siquiera sobre Alemania. No lo sé. Si me preguntaba, me preguntaba una vez, y yo decía lo que pensaba. Pero por lo demás, eso no es lo que hago: hacer lobby y hacer campaña puerta a puerta, eso no es lo mío. ¡No vayas a tu príncipe si no te llaman!”, concluye.

Primero, Religión Digital

Volver arriba