2021 termina con 120 cardenales electores en un posible cóclave En 2022, con diez bajas por edad, el Papa tendrá que nombrar nuevos purpurados

Cónclave
Cónclave

El 2021 termina con 120 cardenales electores dentro de un posible cónclave; es decir, menores de 80 años

El colegio cardenalicio lo componen 95 cardenales más, contando al italiano Angelo Becciu al que se le han restringido sus derechos como príncipe de la Iglesia a la espera del juicio por malversación de fondos en la Secretaría de Estado

El hecho abre las especulaciones en cuanto a que el Papa Francisco creará nuevos purpurados a corto plazo, algunas estiman que en febrero

El 2021 termina con 120 cardenales electores dentro de un posible cónclave; es decir, menores de 80 años. Ahora bien, el colegio cardenalicio lo componen 95 cardenales más, contando al italiano Angelo Becciu al que se le han restringido sus derechos como príncipe de la Iglesia a la espera del juicio por malversación de fondos en la Secretaría de Estado. El hecho abrió las especulaciones en cuanto a que el Papa Francisco creará nuevos purpurados en el corto plazo, algunas estiman que en febrero.

De este total de 215 ‘eminencias’: 57 han sido creados cardenales por Juna Pablo II, 65 por Benedicto XVI y 93 por el papa Francisco. Por congregaciones, los salesianos tienen ahora mismo 9 purpurados, los jesuitas 6 o los capuchinos 4.


Este año han sido varios los cardenales que han fallecido. El primero –el 7 de enero– fue el suizo Henri Schwerry, a la edad de 88 años, que era obispo emérito de Sion, su diócesis de origen. El 13 de enero fallecía el dehoniano brasileño Eusebio Oscar Scheid, de 88 años que fue obispo de San Sebastián en Rio de Janeiro. El 2 de abril, a los 90 años, falleció el camerunés Christian Wiyghan Tumi, que fue el primer cardenal del país. El 10 de abril falleció el australiano Edward Cassidy, de 96 años, en su día presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. De Lesotho era Sebastian Koto Khoarai, misionero Oblato de María Inmaculada, que murió a los 91 años el 17 de abril. Diez días después, murió el coreano Nicholas Cheong Jinsuk, a los 89 años, que fue arzobispo de Seúl y administrador apostólico de la diócesis de Corea del Norte.

También este ha sido el año en el que hemos despedido al cardenal Cornelius Slim, de Brunei –donde fue el primer vicario apostólico– que murió a los 69 años. El biblista congoleño Laurent Monsengwo Pasinya, arzobispo emérito de Kinshasa, falleció a los 82 años. Otro destacado biblista, el jesuita francés Albert Vanhoye falleció a los 98 años después de ser un tiempo el mayor de todo el colegio cardenalicio. El agosto, La Rioja despedía al cardenal Eduardo Martínez Somalo, a sus 94 años, recordado por su oficio de camarlengo tras el fallecimiento del papa Juan Pablo II. También fallecieron el venezolano Jorge Urosa a los 79 años, el brasileño José Freire Falcão a los 95, el mozambiqueño Alexandre José Maria dos Santos a los 97 y el chileno Jorge Mediana Estévez, de 94 años, que fue prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.


Más allá de los difuntos, han cumplido 80 años en los últimos 12 meses el sudanés Gabriel Zubeir Wako, el sudafricano Wilfrid Napier, el australiano George Pell, el espiritano Maurice Piat original de Isla Mauricio y los italianos Beniamino Stella y Angelo Scola.

En este 2022 cumplirán 80 años una decena de cardenales. Por orden de cumpleaños, llega a la cifra en la que pierde la condición de elector Ricardo EzzatiGualtiero Bassetti de Chile el 7 de enero, el italiano –presidente de la Conferencia Episcopal Española– el 7 de abril, Ricardo Blázquez el 13 de abril, el mexicano Norberto Rivera el 6 de junio, Gregorio Rosa Chávez de El Salvador el 3 de septiembre, el colombiano Rubén Salazar el 22 de septiembre, los italianos Giuseppe Bertello el 1 de octubre y Gianfranco Ravasi el 18 de octubre, el francés André Armand Vingt-Trois el 7 de noviembre y Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga de Honduras –coordinador del consejo de cardenales– el 29 de diciembre.

Primero, Religión Digital
Volver arriba