La Santa Sede pide ante la ONU destinar al desarrollo humano integral los recursos destinados a las armas
En su intervención en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, el observador vaticano, El-Kassis: El aumento inexorable del gasto militar mundial contrasta fuertemente con la urgente necesidad de ayuda humanitaria y desarrollo
(Roberto Paglialonga/Vatican News).- “La proliferación y el uso de armas convencionales, que alimentan los conflictos y perpetúan la violencia, socavan la confianza mutua, comprometiendo así la búsqueda de una paz justa y duradera”, e igualmente preocupante es “el aumento inexorable del gasto militar mundial, que alcanzó casi 2,9 billones de dólares en 2025”; los “ingentes recursos destinados al armamento contrastan fuertemente con la urgente necesidad de ayuda humanitaria y desarrollo”, señaló el arzobispo Christophe Z. El-Kassis, observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, durante una reunión sobre armas convencionales, en el marco del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU.
Prohibir los sistemas de armas letales autónomas
Subrayando la preocupación por los retiros de la Convención sobre minas antipersona y la Convención sobre municiones en racimo, el observador permanente pidió que “se preserve la integridad de ambas y que se promuevan universalmente”.
También solicitó “un instrumento jurídicamente vinculante que establezca prohibiciones y normas claras” relativas a los sistemas de armas letales autónomas, sobre los cuales el Grupo de expertos gubernamentales constató los avances “logrados este año”. Además, como escribió León XIV en Magnifica humanitas, recordó El-Kassis, “la decisión de emplear la fuerza letal no puede delegarse en procesos turbios o automatizados, sino que debe permanecer bajo un control humano efectivo, consciente y responsable”.
Consecuencias del uso de armas explosivas en zonas pobladas
El observador permanente también señaló “las devastadoras consecuencias humanitarias del uso de armas explosivas en zonas pobladas” como un motivo adicional de gran preocupación. “La destrucción de infraestructuras civiles y el sufrimiento prolongado infligido a las comunidades afectadas” evidencian la “necesidad de universalizar la Declaración política sobre armas explosivas en zonas pobladas (EWIPA)”.
Combatir el comercio ilícito de armas ligeras
Por último, abordó la cuestión del comercio ilícito de armas pequeñas y ligeras, que “alimenta la violencia y compromete el desarrollo”, por lo que “es necesario reforzar la aplicación del Programa de acción para prevenir, combatir y erradicar el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras en todos sus aspectos y la Herramienta internacional de seguimiento y localización”.
Recursos para los más pobres
De todo esto surge una necesidad urgente de “reorientar los recursos destinados al armamento” hacia las “necesidades de quienes viven en la pobreza”, ampliando “el acceso a la educación y la asistencia sanitaria”, y promoviendo el desarrollo humano integral, concluyó El-Kassis. Solo así será posible construir “una paz más justa y duradera”.
