Villas Pontificias de Castel Gandofo, pequeño-gran modelo de economía La granja 'del Papa' envía cada día 200 litros de leche al cardenal limosnero

Villas Pontificias de Castel Gandofo, un modelo de economía integrada
Villas Pontificias de Castel Gandofo, un modelo de economía integrada

Cada día la "granja" del Papa dona una parte de la leche que se produce en las Villas Pontificias a los pobres de Roma

"Donar una parte de la leche que se produce cada día - dice el Director de las Villas - es una señal muy concreta para relanzar la invitación del Santo Padre a no permanecer cerrados, especialmente en este tiempo tan difícil"

(Vatican news).- Cada día los pobres de Roma reciben doscientos litros de leche fresca -y también algunas cajas de yogurt- que la granja de las Villas Pontificias de Castel Gandolfo entrega puntualmente al Cardenal Konrad Krajewski por la mañana, antes de las 7, directamente en el Vaticano, más precisamente en Via del Pellegrino, justo enfrente de la redacción de "L'Osservatore Romano".

"Estamos dando vida a esta iniciativa de solidaridad en respuesta a los llamamientos del Papa Francisco que, desde el inicio de la emergencia causada por la pandemia, nos recuerda que no se puede dejar solos a los pobres", explica el director de las Villas Pontificias.

"Donar una parte de la leche que se produce cada día en la granja del Papa -señala- es una señal muy concreta para relanzar la invitación del Santo Padre a no permanecer cerrados, abriéndonos generosamente a las necesidades de las personas más pobres y solas, especialmente en este tiempo tan difícil".

Además, el director confía que comenzaron a donar la leche justo cuando en proximidad al 13 de marzo, es decir, en el séptimo aniversario de la elección de Francisco: "por nuestra parte no podría haber mejor 'regalo' para el Papa que prestar un servicio continuo a las personas que necesitan ayuda fraternal".

Y así, explica el director, "a través del Presidente y el Secretario General del Gobierno del Estado de la Ciudad del Vaticano - el cardenal Giuseppe Bertello y el obispo Fernando Vérgez Alzaga - nos dirigimos al cardenal limosnero para entregarle un suministro diario de leche - doscientos litros, precisamente - destinada en parte a los Museos Vaticanos, cerrados desde el 9 de marzo".

Obviamente, el director asegura que "la granja de las Villas Pontificias seguirá garantizando la leche a los pobresasistidos por la Limosnería Apostólica incluso cuando la emergencia haya terminado".

Cada día, cuenta, "la granja produce unos 800 litros de leche, la mitad de los cuales se venden en la 'Annona' -el pequeño 'supermercado' vaticano que permaneció siempre abierto- mientras que la otra mitad recién ordeñada se transforma, en la histórica lechería de Castel Gandolfo, en yogur y quesos que también se venden en el Vaticano".

Este gesto de solidaridad -señala también el director, recordando la continua atención a Cáritas de Albano y a algunos institutos religiosos de la zona de Castel Gandolfo- se inscribe en la naturaleza "de servicio" de las Villas Pontificias, que se están convirtiendo cada vez más en "un modelo de ecología integrada en el respeto del medio ambiente, del hombre y de los animales". En resumen, "un ecosistema que tiene una visión económica y social armoniosa" en línea con la encíclica Laudato si'.

Un pequeño-gran modelo, pues. Pero "para la granja del Papa" no podía ser de otra manera, dice el director. Conscientes de que las Villas Pontificias -que, además, asumen, a través de la experiencia de los Museos Vaticanos, cada vez más la dimensión de "polo cultural" como un verdadero "patrimonio de la humanidad"- tienen la misión de poner en marcha una estrategia "que no persiga exclusivamente el beneficio, sino que tenga en su centro el respeto a la creación: los hombres, los animales, el medio ambiente".

Con sus 54 empleados, de hecho, la granja -concluye el director- confirma que es realmente posible lograr una economía no egoísta, una economía solidaria, a escala humana y para el hombre, que sea más justa, fraternal, sostenible y con un nuevo protagonismo de los excluidos de hoy. Tal como enseña el Papa Francisco.

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