León XIV convoca a los cardenales a "relanzar" Evangelii Gaudium, la guía del pontificado de Francisco
En una carta convocando el Consistorio de junio, Prevost subraya que la hoja de ruta de Bergoglio "sigue representando un punto de referencia decisivo: no se limita a introducir nuevos contenidos, sino que recentra todo en el kerigma como corazón de la identidad cristiana y eclesial".
"(Evangelii Gaudium) sigue representando un punto de referencia decisivo: no se limita a introducir nuevos contenidos, sino que recentra todo en el kerigma como corazón de la identidad cristiana y eclesial". El Papa León ha escrito una carta al colegio cardenalicio, convocándolo a un nuevo consistorio, los días 26 y 27 de junio, en el que se abordará, explícitamente, "la necesidad de relanzar Evangelii gaudium para verificar con honestidad qué, a distancia de años, se ha asimilado realmente y qué, en cambio, sigue siendo desconocido y sin aplicar".
Esta exhortación, que supuso la 'hoja de ruta' del pontificado de Francisco, y su apuesta por la sinodalidad, parece serlo también en el caso de Prevost, quien la define como "un verdadero «soplo nuevo», capaz de iniciar procesos de conversión pastoral y misionera, más que de producir reformas estructurales inmediatas, orientando así en profundidad el camino de la Iglesia".
Una camino en tres niveles. El personal, llamando "a cada bautizado a renovar el encuentro con Cristo, pasando de una fe simplemente recibida a una fe realmente vivida y experimentada". A nivel comunitario, impulsando "el paso de una pastoral de conservación a una pastoral misionera, en la que las comunidades sean sujetos vivos del anuncio: comunidades hospitalarias, capaces de un lenguaje comprensible, atentas a la calidad de las relaciones y capaces de ofrecer espacios de escucha, de acompañamiento y de sanación". A nivel diocesano, haciendo emerger "con claridad la responsabilidad de los pastores de apoyar con firmeza la audacia misionera, velando por que no se vea lastrada o sofocada por excesos organizativos, y favoreciendo un discernimiento que ayude a reconocer lo esencial".
Todo ello para lograr que la Iglesia construya un encuentro con Cristo "capaz de transformar la vida y que se difunde por atracción más que por conquista", en una "misión integral, que aúna el anuncio explícito, el testimonio, el compromiso y el diálogo, sin ceder a la tentación del proselitismo ni a una lógica de mera conservación o expansión institucional".
Y es que, añade León, "incluso cuando se reconoce minoritaria, la Iglesia está llamada a vivir sin complejos, como un pequeño rebaño portador de esperanza para todos, recordando que el fin de la misión no es su propia supervivencia, sino la comunicación del amor con el que Dios ama al mundo". Entre los puntos clave para verificar cuánto queda por aplicar, el Papa subraya la "necesaria reforma de los itinerarios de iniciación cristiana, la atención a valorar también las visitas apostólicas y pastorales como auténticas ocasiones kerigmáticas y de crecimiento en la calidad de las relaciones; así como la exigencia de reconsiderar la eficacia de la comunicación eclesial, también a nivel de la Santa Sede, en una clave más claramente misionera".
