Varden: "Nada ha causado a la Iglesia un daño más trágico que la corrupción surgida dentro de nuestra propia casa"

Ejercicios Espirituales para León XIV y la curia romana

En su sexta meditación durante los ejercicios espirituales de Cuaresma ante el papa León XIV y la Curia romana, "Caerán mil", monseñor Erik Varden reflexiona sobre el sentido espiritual de las caídas

El Papa León XIV escucha la meditación de monseñor Varden
El Papa León XIV escucha la meditación de monseñor Varden | @Vatican Media
25 feb 2026 - 16:14

(Monseñor Erik Varden*/Vatican News).- Las caídas pueden humillarnos cuando estamos hinchados de orgullo, mostrando el poder de Dios para salvar. Pueden convertirse en hitos en un itinerario personal de salvación, que recordemos con gratitud.

Sin embargo, no podemos permitirnos ser ingenuos. No toda caída termina en exaltación. Hay caídas que exhalan un hedor infernal, que traen destrucción al culpable y arrastran ruina a su paso. Ese rastro suele ser amplio y prolongado, alcanzando a muchos inocentes. Necesitaremos fortaleza para acercarnos, con Bernardo, al versículo del Salmo 90 que comienza: «Caerán mil a tu lado, diez mil a tu derecha».

Nada ha causado a la Iglesia un daño más trágico, ni ha comprometido más nuestro testimonio, que la corrupción surgida dentro de nuestra propia casa. La peor crisis de la Iglesia no ha sido provocada por la oposición secular, sino por la corrupción eclesiástica. Las heridas infligidas necesitarán tiempo para sanar. Claman por justicia y por lágrimas.

Ante la corrupción, especialmente cuando se trata de abusos, es tentador buscar una raíz enferma. Esperamos encontrar señales de alerta tempranas que fueron ignoradas: algún fallo en los procesos de discernimiento, un patrón inicial de desviación. A veces esas pistas existen y tenemos razón al reprocharnos no haberlas detectado a tiempo. Sin embargo, no siempre las encontramos.

Abusos en el seno dela Iglesia católica
Abusos en el seno dela Iglesia católica

Podemos reconocer el gran bien, incluso gozoso, que a menudo se manifestó en los comienzos de comunidades hoy vinculadas al escándalo. No podemos suponer que hubiera hipocresía estructural desde el inicio, que los fundadores partieran como sepulcros blanqueados. En ocasiones encontramos signos de inspiración, incluso huellas de santidad. ¿Cómo explicar simultáneamente estos elementos y los desarrollos deformados que siguieron?

Una mentalidad secular simplifica: ante la calamidad, designa monstruos y víctimas.

Afortunadamente, la Iglesia posee, cuando recuerda utilizarlos, instrumentos más delicados y eficaces.

Bernardo nos recuerda que allí donde las personas emprenden obras nobles, los ataques del enemigo serán feroces. Observa que «los hombres espirituales de la Iglesia son atacados mucho más terriblemente que los carnales». Considera que esto es lo que el Salmo Qui habitat quiere expresar con su lenguaje de «izquierda» y «derecha»: la izquierda representa nuestra naturaleza carnal, la derecha nuestra naturaleza espiritual. Las bajas son más numerosas en la derecha porque es allí donde, en el campo de batalla espiritual, se emplean las armas más letales.

Aunque tomaba muy en serio la realidad demoníaca, esto no significa que atribuyera toda enfermedad espiritual a villanos con cuernos y tridentes. Sostiene que hombres y mujeres son responsables del modo en que usan su libertad soberana. Su punto es que la naturaleza humana es una. Si comenzamos a adentrarnos en profundidad en nuestra dimensión espiritual, otras profundidades quedan necesariamente al descubierto. Enfrentaremos hambre existencial, vulnerabilidad, un anhelo de consuelo. Tales experiencias pueden surgir en forma de asalto.

El progreso en la vida espiritual exige configurar nuestra dimensión física y afectiva en sintonía con la maduración contemplativa; de lo contrario, existe el peligro de que la exposición espiritual busque una descarga física o afectiva, y que tales descargas sean racionalizadas como si fueran, de algún modo, «espirituales», más elevadas que las faltas de los mortales ordinarios. La integridad de un maestro espiritual se acreditará por su conversación, pero no solo por ella; se evidenciará igualmente en sus hábitos en línea, en su comportamiento en la mesa o en el bar, en su libertad frente a la adulación de los demás.

Vida espiritual
Vida espiritual

La vida espiritual no es un añadido al resto de la existencia. Es su alma. Debemos cuidarnos de todo dualismo, recordando siempre que el Verbo se hizo carne para que nuestra carne fuera impregnada por el Logos. Debemos vigilar tanto a la izquierda como a la derecha y, como insiste Bernardo, no confundir la izquierda con la derecha ni la derecha con la izquierda. Hemos de aprender a sentirnos igualmente serenos en nuestra naturaleza carnal y espiritual, para que Cristo, nuestro Maestro, pueda reinar pacíficamente en ambas.

* Monseñor Erik Varden, obispo de Trondheim, Noruega, fue invitado a predicar los Ejercicios Espirituales de 2026 para el Papa León XIV, los cardenales residentes en Roma y los jefes de Dicasterios de la Curia Romana, que se celebran del domingo 22 al viernes 27 de febreroAquí el enlace a su sitio web.

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