Durante la celebración realizó el rito de aceptación oficial del servicio Fray Javier Carballo OP se estrena como prior provincial con una eucaristía en Caleruega

Fray Javier Carballo OP
Fray Javier Carballo OP

El Monasterio de Santo Domingo de Guzmán en Caleruega acogió este sábado la eucaristía con la Familia Dominicana en el marco del Capítulo Provincial

Estuvo acompañado por fray Jesús Díaz Sariego OP, exprior provincial, y por fray Pedro Juan Alonso OP, vicario provincial del Vicariato en España de la Provincia de Nuestra Señora del Rosari

En su homilía, el nuevo prior provincial recordó a sus hermanos: "solamente juntos, en fraternidad, podemos descubrir qué es lo que nos pide ser y hacer como provincia"

(Dominicos).- El Monasterio de Santo Domingo de Guzmán en Caleruega acogió este sábado la eucaristía con la Familia Dominicana en el marco del Capítulo Provincial. En ella, Fr. Javier Carballo OP presidió por primera vez como prior provincial de la Provincia de Hispania, realizando durante la celebración el rito de aceptación oficial de su servicio.

El rito constó de tres momentos significativos: la lectura de la confirmación de la elección, realizada por Fr. Miguel Ángel del Río y firmada por el Maestro de la Orden; la profesión de fe de Fr. Javier, y la firma en el decreto de confirmación, acompañada por dos testigos, Fr. Juan José León Lastra y Fr. Eleandro Pérez Acuña. A partir de ese instante, Fr. Carballo asumió plenamente el cargo de prior provincial.

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En la celebración, Fr. Javier estuvo acompañado por Fr. Jesús Díaz Sariego OP, exprior provincial, y por Fr. Pedro Juan Alonso OP, vicario provincial del Vicariato en España de la Provincia de Nuestra Señora del Rosario. Asimismo, se hicieron presentes representantes de la Familia Dominicana: la secretaria de Familia Dominicana, dos presidentas federales de las monjas, la presidenta de SEDEP en representación de las hermanas dominicas, el presidente de las fraternidades laicales de Hispania y el presidente del Movimiento Juvenil Dominicano.

En su homilía, Fr. Javier recordó que “no se puede enterrar al resucitado ni a su espíritu”, y que los talentos que Dios regala son el don de su amor, de su misericordia y de la esperanza, llamados siempre a compartirse. Subrayó que la vida cristiana no puede partir de uno mismo, sino de la disponibilidad para escuchar lo que el Señor nos llama a ser y a hacer, como personas y como comunidad.

El nuevo provincial invitó a la Familia Dominicana a vivir la predicación en clave de discernimiento, fraternidad y creatividad, superando los miedos que paralizan y confiando en el Espíritu que impulsa a correr riesgos y a crecer en la esperanza del Evangelio. “Solamente juntos, en fraternidad, podemos descubrir qué es lo que nos pide ser y hacer como provincia”, afirmó.

La presencia de las distintas ramas de la Familia Dominicana en esta eucaristía fue también un signo de la misión compartida, enraizada en Caleruega, lugar de nacimiento de Santo Domingo, y llamada a renovarse con esperanza en el momento actual.

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