Maestro de los dominicos, primer asiático al frente de la Orden de Predicadores Gerard Timoner: “Europa es hoy un territorio de misión”

Gerard Timoner OP, en Madrid
Gerard Timoner OP, en Madrid Eclessia

"La Orden de Predicadores es un clásico porque es intemporal y tiene algo que decir en diferentes épocas"

"No celebramos a nuestro fundador como un santo que ocupa una posición destacada como individuo sino que destacamos la misión común de todos los hermanos y hermanas predicadores”

En 2021 la orden dominica celebra el 800 aniversario de la muerte de su fundador. En una entrevista concedida al semanario katholisch.de, el padre Gerard Timoner, primer asiático está al frente de la Orden de Predicadores, explica qué significa la misión hoy en día.

En la conmemoración de su año jubilar, la pandemia global de coronavirus ha provocado que la Orden de los Dominicos haya tenido que limitar las actividades previstas. Sin embargo, Timoner no renuncia a celebrar la fiesta. “Se planearon peregrinaciones y otros eventos que han debido ser cancelados. Pero eso no es tan triste, porque la Orden ya ha celebrado el 800 aniversario de su fundación bajo mi predecesor Bruno Cadoré en 2016”, asegura. 

Gerard Timoner, maestro de la Orden de Predicadores.
Gerard Timoner, maestro de la Orden de Predicadores.

“Además —explica Timoner—, Santo Domingo no es el único tema de las celebraciones del aniversario de su muerte, sino que se trata de su vocación de predicador, que se manifestó en la Orden. Por eso hemos puesto deliberadamente en primer plano el cuadro de Mascarella en el Jubileo, la primera representación de Domingo después de su canonización, que lo muestra compartiendo una comida en una mesa con sus cofrades. Así que no celebramos a nuestro fundador como un santo que ocupa una posición destacada como individuo sino que destacamos la misión común de todos los hermanos y hermanas predicadores”. 

Cuenta Timoner a Katholisch.de que el cardenal Zuppi, arzobispo de Bolonia, donde se encuentra la tumba de Domingo, le dijo con una sonrisa ante la situación provocada por la pandemia: “A Domingo le gustará eso: Le encanta quedarse en un segundo plano”. “Creo que Zuppi tiene razón en eso”, admite Timoner, “pero de todos modos lo celebramos a pequeña escala en nuestras provincias y comunidades, por supuesto, según le convenga a Dominic. Hay muchos santos de la Orden Dominicana que son mucho más famosos que nuestro fundador, como Alberto Magno, Tomás de Aquino o Catalina de Siena. Ellos y muchos otros están en primer plano, Dominic permanece en el fondo”.

Peregrinación de jóvenes dominicos en etapa de formación.
Peregrinación de jóvenes dominicos en etapa de formación.

Preguntado acerca de lo que significa el concepto de predicación para la Orden hoy en día, por ejemplo, a la vista de los retos a los que se enfrenta actualmente la Iglesia en Europa, el Maestro de los dominicos opina que es "muy interesante" que incluso después de 800 años los retos de la Iglesia parezcan ser los mismos. “Domingo vio en aquella época de la Baja Edad Media que era necesaria una nueva forma de proclamar la fe cristiana. Hoy lo llamaríamos la nueva evangelización. Actualmente, esto es de nuevo muy importante”. 

“Hace unos años —prosigue— me presenté a otra persona como dominico y entonces me dijo que era "medieval" porque era la época en la que se fundó nuestra Orden. A lo que respondí: 'No, soy clásico'. La Orden de Predicadores es un clásico porque es intemporal pero tiene algo que decir en diferentes épocas. Europa es hoy un campo de misión, necesita predicadores, heraldos de la fe". 

Para ilustrar la situación de la Iglesia en Europa, Timoner refiere la historia de un joven cofrade europeo que no fue bautizado ni criado como cristiano por sus padres. “Se hizo cristiano —detalla— y entró en la orden religiosa. También introdujo a su madre en la Iglesia. No tengo cifras exactas, pero según mi experiencia, muchos jóvenes en Europa son así. A ello ha contribuido una generación de padres que no daba mucha importancia a la religión. Así que, desde mi punto de vista, no es que los jóvenes abandonen la Iglesia sino que la mayoría de ellos ni siquiera han entrado en ella".

Necesitan modelos cristianos en los que puedan confiar.
Necesitan modelos cristianos en los que puedan confiar.

En cualquier caso, según Timoner los jóvenes anhelan a Dios y la fe en el fondo de su corazón. "Necesitan modelos cristianos en los que puedan confiar, en los que sientan que hay algo especial en la Iglesia. Así es como debe producirse la evangelización en Europa y en otros lugares. Es un testimonio que no sólo dan los sacerdotes o los religiosos, sino mucho más los laicos, todos los fieles. Por eso me parece muy interesante que los laicos sean, con mucho, el grupo más numeroso de la familia de nuestra Orden”, concluye.

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