“La Doctrina Marimí”: La líder de las HAM ‘decidía’ y 'formaba' las vocaciones para curas y diáconos de la rama masculina
Víctimas de las HAM denuncian que la líder del grupo suprimido por el cardenal Cobo era la que decidía quién tenía o no 'vocación' y quien incidía de manera directa en la formación espiritual que recibían los candidatos, también los que fueron ordenados en la diócesis de Getafe, que se acaba de desvincular del proceso de discernimiento que mantenía desde 2008
“¡Por fin la diócesis de Getafe toma las medidas correctas y adecuadas!”. Nada más hacerse pública el 15 de septiembre la nota en la que el obispo Ginés García Beltrán desvincula a esa sede madrileña del proceso de acompañamiento que venía realizando desde 2008 de los Hermanos del Amor Misericordioso, la rama masculina de las HAM (Hijas del Amor Misericordioso), víctimas de esa asociación pública de fieles –suprimida el 28 de julio por el Arzobispado de Madrid tras una serie de denuncias de todo tipo– mostraban a Religión Digital su satisfacción por la medida.
El paso dado por el obispo de Getafe, que comunicó a los sacerdotes, diáconos y seminaristas de “este itinerario vocacional que, en adelante, el discernimiento sobre una eventual vocación a la vida religiosa deberá realizarse de manera personal e individual”, era una de medidas que un grupo de víctimas de las HAM venía reclamando, pues estas siempre han denunciado que la rama masculina (como la femenina, a pesar de un año de comisariado decretado por el cardenal José Cobo), seguía bajo la dirección y mando de “la vieja guardia”, encabezado por la depuesta secretaria general, María Milagrosa Pérez, más conocida como Marimí.
“No tenía sentido crear un seminario de Hermanos del Amor Misericordioso. Y menos dentro del proceso de investigación de las HAM, ideario que compartían, y siendo su líder Marimí, que era la que decidía las vocaciones”, señala una de las víctimas que han denunciado los comportamientos abusivos y sectarios de la asociación para justificar la desvinculación ahora de Getafe.
Hay que recordar que en marzo pasado la diócesis ya se vio obligada a emitir una “aclaración” sobre los hermanos HAM, en donde afirmaba que “para la ordenación diaconal y presbiteral, todos ellos cumplen los requisitos indicados por el Derecho Canónico y las disposiciones contenidas en otros documentos sobre la formación de los candidatos a las Sagradas Órdenes”.
Con todo, y tras una serie de informaciones a partir de octubre de 2024 que denunciaban abusos e irregularidades, que acabaron salpicando a la comunidad que residía entonces en Cubas de la Sagra, García Beltrán “les comunicó que quedaba suspendida temporalmente la entrada de nuevos seminaristas y que no podían pedir las Sagradas Órdenes”. Seis meses después, y con la supresión en Madrid, con el visto bueno del Vaticano, se produce la ‘desvinculación’ plena en la tarea de discernimiento y formación.
Getafe ni discernía ni formaba
Aunque, según subrayan las víctimas que han contactado con este portal, realmente la diócesis de Getafe no hacía ni lo uno ni lo otro. “De hecho, nunca se formaron [los hermanos] dentro del seminario de Getafe. Sólo los cinco primeros, y durante un tiempo”. A nivel de seminario, dicen, sólo contaban para las estadísticas en el número de seminaristas de esta sede, una de las más importantes a nivel de vocaciones, generalmente entre las cinco primeras de las 70 diócesis españolas.
Aunque sobre el papel, como subrayó la propia diócesis, en ese proceso formativo se cumplían los requisitos del Derecho Canónico y otros documentos vaticanos, la formación la recibían en la casa en la que vivían como comunidad. Seguían los estudios de Teología en la Universidad Eclesiástica San Dámaso, de Madrid, pero la formación era la que “dijese” el superior que había recibido esa encomienda desde la diócesis. Previa selección del candidato de María Milagrosa Pérez. Aunque las fuentes remarcan que, “en este caso, lo que dijese Marimí era lo que nos transmitía el hermano. Y las charlas de formación espiritual eran las charlas de la doctrina de Marimí”.
María Milagrosa Pérez, sobre quien recaen denuncias por abusos, y que tomó la antorcha dejada por el fundador, el P. Jesús Mansilla, hasta que fue defenestrada por Cobo en julio de 2025 tras una visita canónica a las HAM, era, a efectos formativos, la verdadera “superiora”, tanto de la rama femenina como de la masculina.
"Un despropósito desde el principio"
“La creación de la rama de hermanos ha sido un despropósito desde el principio”, señala una de las fuentes, que expresa el sinsentido de que en su momento fuesen rechazados por la Archidiócesis de Madrid para, al poco, acabar siendo acogidos en la vecina diócesis de Getafe.
Todo comienza en 1982 en Sevilla, donde el padre Mansilla fundó las HAM. Al principio vivieron en la ciudad andaluza, pero en 1989 la comunidad se trasladó a Madrid. Poco después también viajaría a Madrid un joven que había sido “dirigido” del padre Mansilla en Sevilla. “Estuvo muchos años siguiendo al fundador, metido en un piso en Madrid”. Aquí estudiaba, junto con otros dos hermanos más que acabarían regresando a Sevilla, Teología, Filosofía y Derecho.
El fundador fallece el 30 de julio de 2004. En su lecho de muerte se encuentra Marimí, “que se considera y erige como nueva superiora y continuadora de la ‘orden’”, apunta una de sus víctimas. Tres años después, en 2007, la rama femenina consigue la aprobación por parte del entonces cardenal de Madrid, Antonio María Rouco Varela, como asociación pública de fieles.
López de Andújar y Zornoza abren las puertas
Todo parece ir encarrilándose. Pero aquel joven que se vino desde Sevilla para seguir al P. Mansilla, que convivió con él en el piso, no es aceptado en el seminario conciliar de Madrid. Marimí “conseguirá” que entre en el de Getafe, cuyo rector es Rafael Zornoza. En 2008 será ordenado diácono por el obispo Joaquín María López de Andújar y Cánovas del Castillo. El 12 de octubre de 2009 será ordenado sacerdote.
Las puertas se han abierto definitivamente. Cuatro nuevos hermanos entrarán en el seminario de Getafe a partir del 2009, aunque dos de ellos terminarán abandonando la comunidad en la que viven. No tardarán mucho en dar un paso más en su estrategia de consolidación.
Desde el año 2011 y principios del 2012 abandonarán el seminario de Getafe para iniciar lo que llamará la “comunidad de hermanos”, aunque sin aprobación eclesial. Conviven en propiedades particulares hasta el año 2020, tiempo en el que se van sumando más adeptos. Ese año se van a vivir a Cubas de la Sagra. Ahí comienzan a evidenciarse algunos problemas. En esta última etapa, desde el 13 de noviembre de 2025, adquieren un antiguo restaurante en Serranillos del Valle, reconvirtiéndolo en un Seminario Cristiano y Residencia Sacerdotal. “Bajo la aprobación de D. Ginés, obispo de Getafe”, recuerdan las víctimas.
En todo ese tiempo, “todas las vocaciones que llegan han sido discernidas por la mismísima Marimí. Formándose bajo el ideario HAM. Y dentro del mismo sistema abusivo. Teniendo como líder también a Marimí. También los hermanos”, señalan las fuentes. “Desde finales del 2011, desde que abandonan las dependencias del seminario diocesano, ninguno se ha formado en él. Con lo que ello implica. Ya que un sacerdote o seminarista no sólo necesita estudiar teología. Sino ser discernido en su madurez psicológica, emocional y espiritual adecuadamente. Sin embargo, todos han estado sometidos a Marimí. A su discernimiento, pues era ella la que decidía quién tenía vocación y quién no para ser hermana, hermano o laico. Algún chico que quería ingresar a la comunidad no pudo, porque Marimí ‘no lo veía’”.
Los directores espirituales le contaban todo a Marimí
"Ella se encargaba de todo. Incluso cuando lo hermanos hacían el rito privado de los votos de castidad, pobreza y obediencia, era Marimí quien cogía el cinturón del hábito y lo ataba a cada hermano o hermana. No había confusión alguna en quién era el superior de la comunidad”, agregan.
“Discernía las vocaciones, decidía quién se quedaba y quién no, y tanto hermanos como hermanas daban por hecho que lo que se hablaba con los directores espirituales acaba en Marimí. No era algo que escandalizara. Ella era la persona elegida, el líder carismático, la elegida por Dios”, reconocen
Ahora, tras las medidas adoptadas por el arzobispado de Madrid y la diócesis de Getafe han perdido el amparo de la Iglesia. Se acabó el acompañamiento sobre las HAM y los HAM. De aquel "proceso de discernimiento" comenzado por Getafe en 2008, quedan siete sacerdotes HAM incardinados allí y dos incorporados temporalmente bajo diversas formas jurídicas establecidas con sus respectivos obispos; dos diáconos y en torno a una veintena de seminaristas. Con respecto a esos dos diáconos, las víctimas piden extremar la cautela: "Habrá que ver qué discernimiento se hace ahora sobre ellos”.
