Barcelona niega que ceder el Estadi Olímpic para la visita del Papa sea "un gesto de adhesión"
BComú y ERC reprochan al gobierno su trato de favor al Vaticano y reclaman transparencia
La primera teniente de alcalde de Barcelona y presidenta de Barcelona de Servicios Municipales (BSM), Laia Bonet, ha negado que la cesión del Estadi Olímpic Lluís Companys para la celebración de una misa durante la vista del Papa a la ciudad sea "un gesto de adhesión institucional".
Así se ha expresado en una comparecencia en la comisión de Ecología, Urbanismo, Movilidad y Vivienda este martes, donde ha sostenido que la visita del Santo Padre es "un honor" para la ciudad que la beneficiará tanto a nivel reputacional como de dinamización.
También ha explicado que la cesión supone "renunciar a un ingreso de 78.000 euros", acordado por la mayoría del consejo de administración de BSM, y cumple con los requisitos de proyección, proporcionalidad y excepcionalidad para considerarse de interés público.
En contraposición, el concejal de BComú Guille López ha señalado que su formación no está en contra de la visita del Papa, pero sí con la decisión política de subvencionar a la Iglesia Católica en forma de "donación encubierta".
Desde Junts, su portavoz adjunto Damià Calvet ha afirmado no compartir la petición de comparecencia ya que creen que la cesión del estadio es una "decisión institucional ordinaria" y querían convertirlo en un debate ideológico.
La concejal de ERC Rosa Suriñach ha sostenido que el consistorio "no debería de estar bonificando esta visita" como administración aconfesional ya que crea un precedente con otras religiones y ha exigido transparencia al gobierno municipal.
La concejal de los populares Sonia Devesa ha criticado a BComú por pedir la comparecencia sobre un evento que a su juicio, es "hipocresía de manual" ya que ha asegurado que tienen una cruzada anticlerical y que no pidieron cuentas al gobierno municipal cuando destinó ayudas a la Flotilla Global Sumud.
Por último, el concejal de Vox, Liberto Senderos, ha coincidido con el PP en la crítica a los Comuns al no pedir cuentas por la Flotilla y ha considerado que tienen una "batalla sectaria contra el cristianismo".
